Importancia de la morfología de los espermatozoides durante el transporte y la fertilización de los espermatozoides en mamíferos

Después de la inseminación natural o artificial, el espermatozoide inicia un viaje desde el lugar de depósito hasta el lugar de fertilización. Sin embargo, solo un pequeño subconjunto de los espermatozoides depositados logra su objetivo: alcanzar y fertilizar el óvulo. Los factores que intervienen en el control del transporte y la fertilización de los espermatozoides incluyen el entorno del tracto reproductor femenino, las interacciones célula-célula, la expresión génica y los rasgos fenotípicos de los espermatozoides. Se conocen algunos de los determinantes importantes de la fertilización (es decir, la motilidad o el estado del ADN), pero muchos rasgos de los espermatozoides aún son indescifrables. Un ejemplo es la influencia de las dimensiones y la forma de los espermatozoides sobre el transporte dentro del tracto genital femenino hacia el ovocito. Las asociaciones biofísicas entre el tamaño de los espermatozoides y la motilidad pueden influir en la progresión de los espermatozoides a través del tracto reproductivo femenino, pero persisten las incertidumbres sobre cómo la morfología de los espermatozoides influye en el proceso de fertilización y si solo están involucradas las dimensiones de los espermatozoides per se. Además, tales explicaciones no permiten la posibilidad de que el tracto femenino sea capaz de distinguir los espermatozoides fértiles en función de su morfología, como parece ser el caso de las propiedades bioquímicas, moleculares y genéticas. Esta revisión se centra en la influencia del tamaño y la forma de los espermatozoides en la evolución y su papel putativo en el transporte y la selección de los espermatozoides dentro del útero y la capacidad de fertilizar el ovocito.

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