Avances en cirugías ginecológicas permiten preservar la fertilidad

Avances en cirugías ginecológicas permiten preservar la fertilidad
Avances en cirugías ginecológicas permiten preservar la fertilidad

Resguardar la fertilidad en mujeres con cánceres ginecológicos, que aún no han tenido hijos o desean volver a ser madres, es un importante desafío médico. Hoy, los procedimientos para este tipo de afecciones están apuntando a ser menos invasivos.

Los cánceres de mama, cérvico uterino y de ovario representan el 34% de todos los cánceres nuevos diagnosticados cada año, de acuerdo a Globocan. De ahí que para los médicos es un importante desafío llevar a cabo tratamientos que resguarden la fertilidad de mujeres que aún no han tenido hijos o que desean volver a ser madres.

Hace unos años, el tratamiento del cáncer ginecológico suponía por definición la pérdida de la fertilidad. Hoy, existe la alternativa de realizar tratamientos, teniendo en cuenta la enfermedad, la edad y el compromiso de la paciente de adherirse fielmente a un programa de vigilancia y seguimiento estricto.

Cirugías menos invasivas

Actualmente, el tratamiento para cáncer de ovario, cuello del útero y endometrio, en sus etapas tempranas, y en casos de pacientes que desean ser madres, se basa en cirugías menos invasivas.

El Dr. Yuri Mc Conell, gineco oncólogo de Instituto Oncológico FALP, explica que en el cáncer de ovario el tratamiento consiste en una cirugía que se denomina laparotomía diagnóstica o laparoscopía diagnóstica, en que se evalúan todas las estructuras que puedan estar comprometidas. Esto implica extirpar el tumor para una biopsia rápida, permitiendo determinar si es maligno o benigno. Las decisiones que se tomen respecto del procedimiento dependerán de esa información. Si se trata de un tumor maligno, es necesario saber qué tan avanzada se encuentra la enfermedad.

«En un segundo paso, además de sacar el tumor, se evalúa el otro ovario y la superficie del peritoneo de la pelvis para ver si hay compromiso, así como los ganglios que están a ese nivel, tomando biopsias de múltiples sectores del abdomen», agrega.

El tratamiento estándar de un cáncer de ovario incluye remover útero, ovarios y la mayor cantidad de tumor posible. Sin embargo, cuando esto se da en mujeres jóvenes y sin hijos se cuida, dentro de lo posible, a ser más conservadores.

«Con un cáncer de ovario en etapa uno, por ejemplo, podría ser necesario extirpar el tumor y/o el ovario comprometido, conservando el ovario contralateral si está sano. Así, el criterio clínico oncológico tiene un rol fundamental en estos casos, considerando aspectos como lo avanzado de la enfermedad y las características propias de la paciente», señala el doctor Mc Conell.

En el cáncer del cuello del útero precoz, en tanto, el especialista explica que el tratamiento tradicional es la histerectomía radical, que consiste en remover el útero y, como consecuencia, se anula la posibilidad de tener hijos. En algunos casos seleccionados y con tumores pequeños, hoy es posible realizar un procedimiento denominado traquelectomía radical laparoscópica, que es la extirpación quirúrgica del cuello y los tejidos adyacentes, que son las zonas por donde el cáncer se disemina, pero conservando la mayor parte del útero para una futura gestación. «En nuestra práctica clínica hemos detectado tasas de embarazo post procedimiento del 35%. En ese grupo, en un 70% se logran recién nacidos mayores a 32 semanas».

Y precisa: «Tras una cirugía, muchas pacientes no requieren más tratamiento y pueden lograr embarazos luego de 6 meses. La radioterapia tradicional tratamos de no utilizarla en casos de pacientes con deseo de maternidad futura, porque daña los ovarios sanos. Si el cáncer del cuello del útero no está al alcance de la cirugía, la opción es quimioterapia, la que, una vez concluida, permitiría recuperar la fertilidad en ocasiones dependiendo de la edad de la paciente».

Enfermar durante el embarazo

*El cáncer es poco frecuente durante el embarazo. Según cifras del MD Anderson Cancer Center de EE.UU., el cáncer afecta a alrededor de 1 en 1.000 mujeres embarazadas. El cáncer de mama, la leucemia, el linfoma y los melanomas malignos son los cánceres de mayor incidencia.

*3% de todos los casos nuevos de cáncer de mama se dan durante el embarazo.*Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia sí pueden afectar al feto, principalmente en etapas tempranas de gestación. Por eso, el médico debe evaluar el momento del embarazo para utilizarlos o para interrumpir la gestación, minimizando los riesgos para el recién nacido.

Fuente: www.economiaynegocios.cl

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