Alimentación y riesgo de aborto

La malnutrición, en este caso, ocurre cuando la madre tiene bajo peso, déficit de vitaminas y/o minerales, sobrepeso u obesidad aumentando las probabilidades de riesgo de aborto.

Algunas causas de la malnutrición que pueden provocar abortos son:

Déficit de vitamina B9: Se relaciona con el riesgo de aborto espontáeo en algunos estudios. Por ello el consumo de vegetales, frutas y legumbres deben ser la base de la alimentación.

Déficit de vitamina B12: Como se ha comentado anteriormente, los niveles de hierro y B12 aumentan durante el embarazo. Embarazadas vegetarianas, celíacas, con enfermedad de Crohn, o con historias de by-pass gástrico o anemia tienen un riesgo más alto de desarrollar una deficiencia de vitamina B12 en el embarazo por lo que tienen que prestar atención y ser suplementadas de forma correcta. Además, esta vitamina es imprescindible para el correcto crecimiento y desarrollo del futuro bebé.

Déficit de vitamina D: La carencia de vitamina D puede aumentar la tasa de aborto durante las primeras semanas del embarazo. Según estudios recientes, esta vitamina mejora las condiciones del endometrio para que el embrión tenga más probabilidades de implantación. La exposición solar es el factor principal en la producción de calciferol (vitamina D3). También podemos encontrarla (en menor proporción) en alimentos como los lácteos, pescado azul y el huevo.

Déficit de zinc y cobre: La deficiencia de uno o dos de estos oligoelementos puede provocar en la mujer aborto espontáneo, malformaciones, retraso en el crecimiento o prematuridad del bebé. Una alimentación variada nos aporta estos nutrientes en su cantidad adecuada.

Yodo: Su deficiencia puede provocar muertes intra-útero y causar una disminución en el coeficiente intelectual en los hijos. Lo encontramos en la sal yodada de mesa, el pescado y el marisco.

Sobrepeso: La obesidad y el sobrepeso están relacionados con resultados adversos fetales y neonatales como hipoglucemia, ictericia, malformaciones congénitas e incluso abortos espontáneos. Asimismo, los hijos de mujeres con sobrepeso tienen un 40% más de probabilidad de tener sobrepeso en su vida adulta y sufrir enfermedades crónicas (cardiovasculares, síndrome metabólico, diabetes tipo II) que las mujeres que tienen un peso saludable.

Tabaco: Fumar durante el embarazo también eleva las probabilidades de tener un parto de feto muerto, un parto prematuro o un bebé con bajo peso al nacer.

Preeclampsia: Se presenta como hipertensión y proteína en la orina. Existen varios estudios que afirman que la administración de suplementos de calcio puede ayudar a prevenir esta complicación, disminuir el riesgo de aborto y problemas relacionados con la hipertensión del embarazo. Para tratar la preeclampsia, además de seguir unas correctas pautas de alimentación, es imprescindible hidratarse, disminuir el consumo de sal y controlar el peso.

Diabetes: Las gestantes diabéticas tienen de dos a tres veces más riesgo de presentar complicaciones.

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