IPN: investiga vacuna contra la infertilidad

IPN: investiga vacuna contra la infertilidad
IPN: investiga vacuna contra la infertilidad
El IPN identifica los genotipos del microorganismo en población nacional

La bacteria Chlamydia trachomatis se trasmite por vía sexual, puede causar infertilidad, embarazos fuera del útero, endometriosis y problemas de adherencia. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud 1.2 billones de personas se infectan cada año; ante ello, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabaja en una vacuna para prevenir la patología.

La investigación se lleva a cabo en el Laboratorio de Microbiología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del IPN, a cargo de la doctora María de Jesús de Haro Cruz, quien indica que la Chlamydia trachomatis es un problema de salud, aunque no cause “molestias” como VIH o el Virus del Papiloma.

“Lo que estamos realizando en el laboratorio es el diseño de una prueba serológica que pueda utilizarse de rutina, no solo en pacientes que deseen embarazarse sino en aquella que recientemente haya iniciado su vida sexual. Por el momento, ya determinamos los genotipos más frecuentes en la población mexicana y son F, D, LGV, y en menor proporción Ia, E y G”.

Una vez identificados los genotipos –agrega De Haro Cruz- buscarán una vacuna de respuesta inmunológica de tipo celular dirigida contra el conjunto de genes de la bacteria para que pueda ser protectora. Después de evaluar su efectividad, la propuesta es que sea semejante a la del virus de papiloma humano, con al menos dos refuerzos (uno en edad de 12-14 años y posteriormente a los 4 años).

“Hicimos la clonación del gen que codifica para la proteína principal de la membrana externa de C. trachomatis. Ese material genético lo expresamos en una bacteria diferente para obtener la proteína en grandes cantidades y probarla con sueros de pacientes –de mujeres en edad reproductiva- a fin de detectar la respuesta”.

También a nivel mundial es problema de salud.

Una vez adquirida la Chlamydia trachomatis se queda en el organismo de manera latente y la persona no presenta síntomas, pero sí secuelas como es el caso de la obstrucción de las trompas de falopio, el endometrio se rompe de manera fácil y la mujer sufre sangrados, dolor durante la relación sexual y abdominal, así como flujo amarillento mal oliente.

La bacteria C. trachomatis podría manifestarse cuando la mujer ya está embarazada o reciba tratamiento hormonal. Además, al tener al bebé por parto natural es probable que se infecte, si fuera el caso, el niño nacería bajo de peso, de manera prematura con neumonía o conjuntivitis severa.

En algunos casos, la bacteria se queda en el útero y por algún mecanismo no identificado llega a migrar a las trompas de falopio y “taponea” este órgano, circunstancia por la que la mujer no se embaraza.

En la actualidad, el tratamiento médico contra dicha bacteria es la azitromicina, se toma en una sola ocasión, y se recomienda que la mujer y su pareja la tomen de manera conjunta para evitar volverse a contagiar; el medicamento es un antibiótico que penetra tejido y elimina el microorganismo.

Si la persona es alérgica a dicho medicamento se receta la eritromicina; sin embargo, este tratamiento es más lento.

Es importante indicar que la bacteria también es un problema de salud a nivel mundial, ya que se registran varios casos en Estados Unidos, Japón, Reino Unido y naciones de Sudamérica se ha detectado el microorganismo de manera prevalente, en específico cuando las pacientes recurren a las clínicas de infertilidad al darse cuenta que no pueden tener hijos.

De acuerdo a investigaciones a nivel mundial se reporta que esta bacteria podría causar artritis o síndrome de Reiter.

En esta investigación la doctora De Haro Cruz trabaja de manera conjunta con el doctor Fernando Martín Guerra Infante del Instituto Nacional de Perinatología para el estudio de los genotipos.

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