Vacío legal permite elegir sexo de bebés

Vacío legal permite elegir sexo de bebésEn Guadalajara, por un pago de 17 mil pesos, diversas clínicas de infertilidad dan la opción de escoger entre una niña y un varón.

“El avance científico en materia de medicina es superior al avance en el campo del derecho”, afirma Guillermo Ogario, investigador de las consecuencias jurídicas de las técnicas de reproducción asistida, al explicar que en México aún hay vacíos legales para regular los procedimientos relacionados con la genética.
De ahí que varias clínicas de infertilidad ofrezcan entre su menú de opciones la posibilidad de que los padres elijan algunas características de sus hijos no concebidos, desde el sexo hasta el color de los ojos, el cabello y la piel.
La Ley General de Salud hace referencia a la donación de gametos y el Código Civil rige los temas de parentesco, pero ninguno de estos instrumentos trata la complejidad de los nuevos métodos de reproducción ni protege a los pacientes y a los futuros bebés de los posibles riesgos.
La Comisión Nacional de Bioética, órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, emitió —en 2013— un informe para delimitar las líneas generales de una posible ley que regule las prácticas de reproducción asistida. Entre ellas, destaca la prohibición de la elección del sexo, a menos que ello tenga que ver con la posibilidad de evitar la transmisión de enfermedades graves, hereditarias e inhabilitantes a la descendencia; en todo caso, eso tendría que ser aprobado por el Comité Hospitalario de Bioética.
Sin embargo, la selección de sexo es uno de los servicios que ofrecen algunas clínicas privadas de infertilidad en Guadalajara. Ante la falta de un marco jurídico que regule las técnicas de reproducción asistida humana, el procedimiento se aplica a discreción de cada sitio: algunos lo limitan a cuestiones médicas para disminuir las probabilidades de que el bebé porte una enfermedad grave, otros lo restringen a ciertas condiciones sociales como el balance de familia, y otros más lo ofrecen indistintamente.
De los centros detectados, sólo dos reportaron tener restricciones por motivos éticos. Otras cuatro clínicas más ofrecen el servicio sin ningún condicionante, con un costo de hasta 17 mil pesos, y al menos dos de ellas lo promocionan a través de internet.
Claudia (nombre ficticio) sabe que es posible: después de sobrevivir al cáncer y retrasar la edad para tener hijos, a sus 48 años un embarazo natural estaba descartado. Tras numerosos intentos, las técnicas de reproducción asistida fueron su salvación, y a través de una fertilización in vitro, logró concebir. Pagó por un servicio extra para que el deseado bebé fuera una niña.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

4 × 1 =