Una carta abierta a mi donante de óvulos

Una carta abierta a mi donante de óvulos
Una carta abierta a mi donante de óvulos

Siempre he sido un gran creyente en notas de agradecimiento – no los de correo electrónico o de texto, pero los que incluyen la escritura y la franqueza con que se trate el tema. Ahora que acabo de tener un bebé, estimo que debo cerca de 200 de ellas. Tengo la esperanza de responder a todos ellos antes de que mi niño comience la etapa preescolar.

Tengo que empezar con mis amigas  que me hicieron, no sólo uno, sino tres Baby Showers. De igual forma a todos los amigos y familiares que compraron regalos para el bebé. Y luego está mi equipo de médicos especialistas en fertilidad y mi ginecólogo que realmente estaban cuando en el momento adecuado.

Pero hay una persona que tengo que agradecer, sobre todo, porque, sin ella, nada de esto sería posible. El problema es que no se mucho de ella. No tengo su dirección o correo electrónico o número de teléfono. Todo lo que tengo son unas pocas páginas de su historia médica. Estoy hablando de mi donante de óvulos. De tan sólo veinte y tantos años, mujer joven que, por cualquier razón, me donó sus óvulos, con cuarenta y tantos años, para que finalmente quedara embarazada.

Yo pasé cuatro años tratando de concebir y había comenzado a sentir como si todo fuera en vano. Entonces decidí que lo haría una vez más. Un último intento que implicaría el uso de óvulos de otra persona. Esto nunca fue parte de mi plan original. Pero los planes cambiaron.

Lo que había permanecido igual era mi deseo de tener un bebé. Hice de todo: la prueba casera de embarazo que muestra positiva; las llamadas telefónicas a los amigos y familiares dejarlos entrar en el “gran secreto” y diciéndoles que no le digas a nadie (cuando en realidad, le estaba diciendo a todo el mundo); los ultrasonidos en el que una pequeña imagen se ve el con aspecto de una mancha de un bebé; los latidos del corazón; la ropa de maternidad; la panza; la primer patadita que sientes dentro de ti; la patada que te despierta durante la noche; el pánico cuando se está en trabajo de parto y el parto mismo; la alegría indescriptible cuando ponen a su bebé junto a ti por primera vez.

Lo tenía todo. Gracias a que una desconocida decidió un día que iba a donar sus óvulos. Me pregunto si ella se daría cuenta del impacto de las repercusiones de su decisión  en mi vida. ¿Tiene alguna idea de la alegría que siento? Es algo más que una emoción. Está en el aire que respiro ahora, las lágrimas que derramé y la sonrisa cada vez que miro a mi hijo (que es bastante a menudo, porque no puedo dejar de mirarlo).

Sé que soy  lo suficientemente mayor como para ser la madre de la donante de mi óvulo (ella tiene 22 años y yo acabo de cumplir 46.) Cuando yo tenía su edad,  pensaba que iba a tener todo el tiempo del mundo para hacer todo lo que quería – lo que incluía tener tanto una carrera y a un niño. Sin embargo, aquí estoy – un poco más vieja y más sabia – y, sintiéndome siempre en deuda con una joven que decidió dar una parte de sí misma, de tal manera que a la mayoría de nosotros ni siquiera se nos ocurriría.

El procedimiento es relativamente simple y el resultado final – este bebé hermoso – es perfecto en todos los sentidos, aquella a la que nunca verá, le mando un abrazo y un beso. Ese es ahora mi trabajo. Para él el amor por nosotros dos. Un día le voy a decir acerca de su mamá “óvulo”, una agradable señora que ayudó a su verdadera mamá a quedar embarazada. Sé que podría tener  su color de ojos o su hoyuelo en la barbilla. Esas son las pequeñas cosas que lo harán único – características que me va a recordar sobre el regalo más grande que he recibido de una persona que nunca conocí.

Así que para esta joven mujer, dondequiera que estés, espero que seas feliz toda tu vida. Sean cuales sean tus sueños, te deseo nada más que éxito. Sean cuales sean tus planes, espero que incluyan tener todo. Y si te has preguntado alguna vez un día lo que pasó con esos óvulos que donaste. Toma una respiración profunda, mira algo hermoso, y deja que la alegría llene ese momento, sé que no sólo ayudaron a crear una vida, usted hizo la mía completa.

 Fuente:  www.huffingtonpost.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

17 − 6 =