Tratamiento ayuda a las mujeres jóvenes a preservar la fertilidad

Tratamiento ayuda a las mujeres jóvenes a preservar la fertilidad

Investigadores han descubierto que mujeres jóvenes con cáncer de seno (mama) lograron preservar la fertilidad durante los tratamientos del cáncer con un fármaco inyectable bloqueador de hormonas que les provocó menopausia temporal. Los resultados del estudio se anunciaron hoy en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) en Chicago, y provienen del Estudio de Prevención de la Menopausia Temprana (POEMS), un estudio clínico patrocinado por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI), que es parte de los Institutos Nacionales de la Salud (resumen # 505 dado a conocer en ASCO). Las mujeres que recibieron las inyecciones tuvieron solo cerca de un tercio de probabilidad de presentar insuficiencia ovárica, una toxicidad a largo plazo frecuente de la quimioterapia, y casi el doble de posibilidades de tener un embarazo normal después del tratamiento del cáncer, en comparación con mujeres que no recibieron inyecciones en el estudio.

En el estudio POEMS, las mujeres en etapa premenopáusica con cáncer de seno con receptores hormonales negativos, con edades entre 18 y 49 años, fueron asignadas en forma aleatoria para recibir quimioterapia convencional con o sin goserelina cada cuatro semanas. La goserelina es un fármaco que altera los sistemas de retroalimentación hormonal del organismo, lo cual tiene como consecuencia la reducción de la producción de estrógeno que causa la menopausia química en la mujer. En condiciones normales, esa menopausia química es reversible; el estudio POEMS se llevó a cabo para investigar si este método permitía que las mujeres recuperasen la fertilidad después del tratamiento del cáncer sin interferir con el propio tratamiento de la enfermedad.

Los investigadores compararon el índice de insuficiencia ovárica de las mujeres dos años después de haber entrado en el estudio y hallaron que 22 por ciento de las pacientes que recibieron el tratamiento estándar presentaban insuficiencia ovárica (15 de 69 pacientes), frente a 8 por ciento de aquellas que también habían recibido el tratamiento con goserelina (5 de 66 pacientes). De las 218 pacientes inscritas en el estudio, 12 mujeres en el grupo de tratamiento estándar (11 %) lograron quedar embarazadas, en comparación con 22 pacientes en el grupo de tratamiento con goserelina (21 %).

“Este estudio fue la primera demostración de la posibilidad de mejorar la fertilidad y tener más embarazos saludables con el uso de goserelina”, dijo la doctora Halle Moore de la Cleveland Clinical Foundation e investigadora principal de POEMS. “Las mujeres en etapa premenopáusica que van a empezar quimioterapia para el cáncer de seno en estadio inicial deberían considerar esta nueva opción para prevenir la insuficiencia ovárica prematura.

El estudio fue realizado por SWOG, uno de los cinco grupos de la Red Nacional de Estudios Clínicos del NCI, con la colaboración del Grupo de Investigación Oncológica ECOG-ACRIN y la Alianza para Estudios Clínicos en Oncología (Alliance for Clinical Trials in Oncology), y el acceso internacional fue proporcionado por el Grupo Internacional de Estudio del Cáncer de Seno (International Breast Cancer Study Group) que incluye al Grupo de Cáncer de Seno de Australia y Nueva Zelanda (Australia New Zealand Breast Cancer Group).

El enfoque convencional para preservar la fertilidad en mujeres jóvenes con cáncer es recolectar y conservar tejido ovárico, folículos y embriones antes del tratamiento contra el cáncer. “Encontrar una manera simple y accesible que proteja la fertilidad en pacientes jóvenes con cáncer de seno sin afectar los resultados del tratamiento del cáncer es una cuestión importante”, dijo la doctora Lori Minasian, subdirectora de la División de Prevención del Cáncer del NCI y una de las investigadoras de POEMS.

No se anticipaba que el tratamiento para la preservación de la fertilidad tuviera un efecto sobre los resultados del cáncer y estos datos se analizaron solo para garantizar que no hubiese efectos nocivos causados por dicho tratamiento.

Solo en Estados Unidos, casi 49 000 mujeres menores de 50 años de edad reciben un diagnóstico de cáncer de seno invasivo cada año; entre ellas, cerca de 11 000 mujeres tienen menos de 40 años de edad. De esta población, alrededor del 15 por ciento tiene el cáncer de seno del tipo receptor hormonal negativo, lo cual significa que la enfermedad no se sustenta en las hormonas ni responde al tratamiento en contra de las hormonas.

Fuente: cancer.gov

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