Reemplazo mitocondrial, primer paso hacia la clonación humana

Reino Unido debate si autoriza bebés con material genético de tres personas

 24 de septiembre de 2012
No es clonación en sentido estricto, pero sí una pequeña puerta en esa dirección. Se trata del llamado reemplazo mitocondrial y la autoridad británica de fertilidad humana ha abierto las líneas para que los ciudadanos -médicos o no- opinen sobre la ética de una medida que, resumiendo, consiste en crear bebés con tres progenitores genéticos, un varón y dos mujeres.

¿En España hay algo parecido?

No, es completamente imposible en tanto la ley de reproducción asistida, aunque permisiva en muchos aspectos, es tajante en estas cuestiones. Tampoco es legal en Gran Bretaña, de ahí que se plantee la encuesta, cuyo resultado se dará a conocer el 7 de diciembre. Si hay un apoyo masivo, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología de Reino Unido (HFEA, por sus siglas en inglés) favorecerá esa investigación en humanos (en animales ya se hace) para aplicarla en el futuro.

¿A quién beneficia?

Aborda un problema que afecta a pocas mujeres, pero que es bastante grave: un defecto en los genes de su mitocondria -el citoplasma del óvulo, el líquido que rodea el núcleo- hace que sus hijos nazcan con graves problemas, que pueden ir desde la ceguera hasta la muerte.

Hace unas semanas se constataba que el funcionamiento del ADN del núcleo de la célula era más complejo de lo esperado, con sus genes y los interruptores que los ponen a funcionar; pues bien, en la mitocondria es todo mucho más disperso y variable. Esto quiere decir que un médico, por mucho que analice un óvulo o un embrión, no puede saber si realmente desarrollará alguna de las enfermedades vinculadas al defecto mitocondrial. Esto hizo que los investigadores se planteasen que, si no podía haber un diagnóstico genético antes de implantar el embrión -permitido en España y en Gran Bretaña-, la única solución para que estas mujeres tuviesen hijos propios era que otra mujer les donase su mitocondria.

Elkin Muñoz, director de la clínica del IVI en Vigo y conocedor de los procesos de fertilización in vitro más modernos, explica que también se podría utilizar en algunas mujeres que, sin tener problemas en los genes de la mitocondria, sufren algún defecto en esta parte que hace que sus óvulos sean inservibles. Incluso algunas investigaciones apuntan a que el envejecimiento celular del núcleo puede generarse en el citoplasma.

¿De qué forma se haría?

Muñoz explica las tres opciones que técnicamente se pueden barajar para reemplazar una mitocondria son: «Extraer ovocitos inmaduros cuyo núcleo sería pasado al ovocito [obviamente sin núcleo] de una donante», el ovocito se activaría y fecundaría con el esperma de la pareja afectada, una técnica que se conoce como reconstrucción de la vesícula germinal; la segunda opción es la llamada enucleación química ovocitaria: a óvulos activados se les extrae el corpúsculo polar [el material genético sobrante del ovocito] y se implanta en el óvulo donante (sin núcleo, claro) para fertilizarlo después; y finalmente, el que se baraja en Gran Bretaña, que supone crear un embrión por FIV y «cuando tenga dos pronúcleos [en las primeras 24 horas tras la fecundación] trasladarlos al ovocito de la donante [sin núcleo]», una técnica que se puede considerar clonación.

¿Qué desventajas tiene esta técnica?

Para Muñoz, hay dos problemas: la bajísima eficacia de esta técnica, solo probada en animales, y el conflicto ético que supone crear «un híbrido, una persona con genes de tres progenitores» porque aunque los de la donante serían muy pocos no sabemos cómo se desarrollarán».

El ADN mitocondrial apenas cambió en miles de años. ¿Podría usarse el de una donante que fuese prácticamente igual al de la receptora?

Sí, técnicamente podría ser, pero volvemos a que el ADN mitocondrial se comporta de forma impredecible (al menos por ahora no hay las claves al respecto) y «varía su expresión a lo largo de la vida», ya que «su concentración de ADN no es constante». En definitiva, aun en el caso de dos mujeres con la misma mitocondria (gracias a estos análisis se cree que todos los humanos venimos de siete mujeres de África, las llamadas hijas de Eva), el resultado no tiene por qué ser necesariamente el mismo.

¿ tiene que ver con la clonación?

Mucho. De hecho, Elkin Muñoz cree que desde el punto de vista del laboratorio es casi lo mismo. La clonación de animales supone obtener una célula pluripotencial de un individuo y llevar su núcleo al ovocito de una donante (obviamente, sin su propio núcleo) para que se desarrolle como un embrión. En este caso en vez de una célula madre de un individuo adulto es la de un preembrión.

Publicado en La Voz de Galicia

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