Polémica por trasplante de útero critica riesgo a la vida

Polémica por trasplante de útero critica riesgo a la vida
Polémica por trasplante de útero critica riesgo a la vida

Una operación altamente experimental que fue desarrollada en Suecia, puede ser la solución a los problemas de infertilidad en las mujeres.

Muchas personas se preguntan ¿Por qué hacer una operación que es altamente peligrosa y no significa ninguna mejora a la salud?, la respuesta: la posibilidad de gestar.

Aproximadamente el 15 por ciento de la población mundial presenta problemas de infertilidad de acuerdo a datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Aunque la mayoría de estos son controlables y tratables en muchos casos, existen algunos que se presentan como una sentencia definitiva para aquellas personas que buscan tener hijos y no logran quedar embarazadas.

Una de las infertilidades más difíciles de sobrellevar es la relacionada al útero -cuando el útero no está preparado para soportar o mantener un feto dentro de sí, pues esta no es tratable bajo ningún medicamento o intervención.

Actualmente, sin embargo, se ha trabajado para lograr hacer trasplantes de útero y lograr así aumentar las posibilidades de que una mujer pueda concebir. Esta operación se destaca como la más riesgosa de todas las técnicas de reproducción asistida.

En Europa esto es concebido como “el futuro de la salud” y es que no solo han logrado encontrar un tratamiento para la infertilidad sino que han podido encontrar la cura.

Un buen ejemplo

Vincent nació en septiembre del 2014 en Suecia y es el primer bebé nacido gracias a este procedimiento; no presenta complicaciones de ningún tipo y su gestación fue siempre sana. El bebé que nació pesando 1.775 gramos a las 31 semanas de gestación, fue producto de la primera operación exitosa de trasplante de útero realizada por el doctor, y profesor de ginecología y obstetricia en la Universidad de Gothenburg, Mats Brännström.

Él afirma que este tipo de infertilidad uterina es la única de su clase que no podía ser curada, hasta ahora. El doctor Brännström y su equipo trabajaron en la investigación y la posterior aplicación del trasplante uterino en nueve mujeres.

“Fueron muy valientes al hacer esto, ya que nada garantizaba que podría funcionar o que ellas podrían sobrevivir a la cirugía”, dijo.

Sin embargo, tras el nacimiento de Vincent se gestaron con éxito tres bebes más y se espera que la cifra aumente al finalizar el año. Brännström ha trabajado durante 15 años para perfeccionar esta cirugía que aún es considerada como ‘altamente experimental’; esta operación resulta tan complicada debido a la posición del órgano que se pretende intervenir –al estar en la pelvis se encuentra mucho más conectado a la columna.

El procedimiento comienza con el donador de útero, usualmente suelen ser las madres de las pacientes o algún familiar cercano. Para que la operación pueda ser exitosa, la mujer que pretende someterse al trasplante debe de consumir diversas medicinas que adecuen su cuerpo a soportar la transfusión sin rechazar el órgano.

La operación dura de diez a 20 horas y lo más complicado es lograr que los pequeñísimos vasos que conectan al útero, queden perfectamente reubicados en su nuevo receptor.

Como cualquier otro trasplante de órganos, esta operación tiene sus riesgos y complicaciones –aunque se duplica si se tiene en consideración al donante, pero la polémica surge a partir del hecho de que esta cirugía, a diferencia de otras, no salva una vida y por el contrario la pone en riesgo.

Aun así, el éxito de este procedimiento ha sido remarcable; por lo que ha inspirado a doctores americanos a trabajar en conseguir los permisos éticos para llevar este tipo de innovación en el campo de la fertilidad a Estados Unidos, por lo que se pretende que esta operación sea viable para finales del 2015.

Ahora mismo, el doctor Mats Brännström comenzó a trabajar sobre las aplicaciones futuras que se pueden lograr para esta cirugía y sus esfuerzos se enfocan en crear un útero a partir de las propias células de la mujer. De funcionar, este útero de laboratorio podría lograr que no fuera necesario poner en riesgo la vida de un tercero (el donador), además, la mujer que busca el procedimiento dejaría de tomar las medicinas, que hasta ahora son necesarias, pues el cuerpo no rechazaría el producto; este avance es muy viable y esperan que sea completamente posible de cinco a diez años.

Fuente: elsemanario.com

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