Perciben aumento de cáncer testicular

Recomienda especialista a los hombres jóvenes aprendan a observar sus genitales para detectar cualquier anormalidad.

 Ciudad de México .- En los últimos años, la frecuencia del cáncer de testículo en hombres jóvenes mexicanos ha aumentado. La causa de este incremento se desconoce, aunque una de las hipótesis en el mundo relaciona la aparición de este cáncer con un mayor consumo de alimentos procesados.

 Si bien, en comparación con otros cánceres que afectan a la población masculina, el de testículo es poco frecuente, es el tumor sólido más curable, pues existe hasta 95 por ciento de posibilidad de recuperación.

 Lo importante, coinciden urólogos y una experta en medicina de adolescentes, es que los hombres jóvenes aprendan a observar sus genitales para detectar cualquier anormalidad.

 En 2009, 10 de cada 100 mil niños de entre 15 y 19 años de edad tuvieron cáncer testicular, mientras que en el rango de edad de 10 a 14 años se presentó solo un caso, según datos del INEGI.

 “En esta etapa de la vida (en la adolescencia media, de los 14 a 17 años) es cuando pueden aparecer los tumores testiculares, generalmente indoloros y que se notan por un mayor crecimiento testicular. Todos los chicos varones de esta etapa deben aprender a hacerse el autoexamen”, considera Guillermina Mejía, fundadora de la Clínica de Adolescentes.

 Esto no lo deben perder de vista quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de testículo y a quienes uno de estos órganos no le descendió hacia la bolsa escrotal, comenta Samuel Rivera, oncólogo del Centro Médico Nacional Siglo 21.

 “Aunque no son la mayoría, los hombres que no tuvieron descenso del testículo (condición conocida como criptorquidia) requieren vigilancia estrecha, pues 10 por ciento de los pacientes con este cáncer tienen este antecedente”, explicó el también urólogo.

Observarse, conocerse

 Que los adolescentes conozcan su cuerpo en general y sus genitales, en particular, coinciden los especialistas, es muy importante para saber identificar cuando algo se sale de la normalidad.

 “Cualquier cambio que se note en el testículo hay que informarlo al médico, regularmente serán cosas benignas, pero hay que estar pendientes”, considera Rivera.

 “Desde que empieza el crecimiento y desarrollo de los niños, a los 9, 10 u 11 años de edad, sus testículos van guardando una proporción, los médicos usamos un aparato que se llama orquidómetro para medir el volumen testicular, y si de pronto hay uno que crece más que otro, y lo hace de manera acelerada, no duele y aumenta en consistencia pétrea, nos tiene que llamar la atención”, señala Mejía.

 En una visita al médico del adolescente, que se sugiere sea por lo menos una vez al año para evaluar el estado físico y emocional de quienes están dejando de ser niños, esta revisión es de rutina y el especialista debe enseñar al joven a autoexplorarse.

 “Si además de aumento de volumen testicular, hay dolor en la zona lumbar, a la altura de los riñones, falta de aire, tos intensa o sangrado al toser, es necesario acudir inmediatamente al médico”, insiste Rivera.

 El urólogo es el especialista indicado para determinar qué es lo que sucede, y en caso de que se sospeche de la presencia de un tumor, un urólogo oncólogo es la persona capacitada para dilucidar la ubicación, el tipo y la etapa en la que se encuentra el tumor y el tratamiento necesario.

 “Es una patología que si se atiende a tiempo tiene buen pronóstico, especialmente si las células malignas no han salido del cordón espermático, se le quita el tumor al chico, en el futuro se le pone una prótesis y está salvado. Pero si las células salen de su localización, el chico necesita radio o quimioterapia”, aclara Mejía.

 Un inconveniente para el diagnóstico oportuno es que “algunos jóvenes tienen el temor de informar que tienen un problema y van al médico cuando el testículo está realmente crecido”, comenta Rivera.

 Si es necesaria la extracción del testículo afectado, existen prótesis para sustituir su apariencia, y generalmente se conservan ciertos nervios para conservar la capacidad de eyaculación, la permanencia de la fertilidad depende de varios factores en cada caso, pero antes de la cirugía, la recomendación de los urólogos a los hombres que desean ser padres es almacenar semen en un banco de esperma.

El quinto en el hospital

 De los hombres hospitalizados por cáncer en 2009, el de testículos ocupó el quinto lugar en frecuencia.

Componentes sanguíneos 23%

Órganos digestivos 18%

Tejido linfático y afines 10%

Respiratorios e intratorácicos 8%

Testicular 6%

Fuente: INEGI

 Símbolo de virilidad

El testículo es un pequeño “testigo” de la virilidad de un hombre. Una práctica frecuente, sobre todo en la antigüedad, era que los padres mostraran a sus amigos los testículos de su bebé, como prueba de la condición viril de su heredero varón.

 En latín, testículo es diminutivo de testis (testigo). A pesar de que los testículos son dos, la palabra testis deriva del prefijo indoeuropeo tris-tres, que alude a la presencia del testigo como un tercero.

31 de Marzo de 2013 15:29 hrs

Publicado en Nss Oaxaca

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