Nacen 8 ratones sanos a partir de esperma congelado de recién nacido

Nacen 8 ratones sanos a partir de esperma congelado de recién nacido

La técnica ofrece la posibilidad de realizar experimentos con tejidos testiculares humanos, fundamental para avanzar en la comprensión de la espermatogénesis y la infertilidad masculina

Primero fueron los espermatozoides y ahora un equipo de científicos de varias instituciones japonesas ha conseguido obtener una descendencia de ocho crías de ratón concebidos con un esperma muy especial. Había sido cultivado in vitro y procedía de tejidos congelados de los testículos de ratones recién nacidos.

Todo comenzó en 2001 cuando el equipo de Takehiko Ogawa, a partir de una muestra microscópica del testículo y una sofisticada técnica de cultivo, logró hacer madurar de forma artificial, en el laboratorio, las células de ese tejido hasta convertirlas en esperma maduro y listo para fecundar. Se trabajó se publicó entonces en «Nature».

El avance rompía una barrera hasta ahora infranqueable en mamíferos y abría nuevas posibilidades de tratamiento de la infertilidad masculina, tanto en varones adultos como en niños que se quedan estériles tras el tratamiento de un cáncer. Hoy las técnicas de congelación permiten congelar esperma a los varones diagnosticados con un tumor antes de empezar la quimio y la radioterapia, pero en los niños que aún no han alcanzado la pubertad no existe esa posibilidad.

Infertilidad y cáncer

Ahora por fin se ha dado un nuevo paso al demostrar que el esperma congelado de recién nacidos puede dar a lugar a una descendencia sana. No hay que olvidar que la infertilidad es uno de los efectos adversos de ciertos tratamientos contra el cáncer. La congelación del semen es solo aplicable para los pacientes que ya han pasado la pubertad, por ello, como explican los científicos , son necesarias medidas alternativas para preservar la futura fertilidad de los niños que sobreviven a un proceso tumoral.

Ogawa, autor principal del trabajo e investigador del Laboratorio de Proteómica de la Universidad de Yokohama, señaló a la agencia Sinc que harán falta «al menos dos años de investigación adicional antes de que esta nueva técnica pueda ser aplicada en humanos».

En el estudio, que se publica en la revista «Nature Communications», Ogawa y sus colegas desarrollaron primero un sistema de cultivo para inducir una espermatogénesis completa, es decir, el proceso por el cual los testículos producen esperma. Después, crioperservaron tejido testicular de ratones recién nacidos, bien mediante una lenta congelación o por vitrificación, que es una técnica más rápida y especializada.

«Tras descongelarlos, los tejidos se cultivaron y mostraron una espermatogénesis tan eficiente como en la de tejidos no criopreservados», dice Ogawa. Para finalizar, efectuaron una microinseminación directa en ovocitos de ratonas a partir de tejidos criopreservados durante más de cuatro meses. En este proceso se lograron un total de ocho crías. La descendencia creció sana y fue capaz de reproducirse de forma natural. Los investigadores creen que el método presenta un gran potencial para la preservación de la fertilidad.

«Esta técnica nos dará a los investigadores la posibilidad de poder realizar experimentos con tejidos testiculares humanos, lo cual es fundamental para avanzar en la comprensión de la espermatogénesis y la infertilidad masculina», concluye el experto.

Muestras humanas

En declaraciones a la BBC Ogawa señaló que esta es la primera vez en los animales, pero que ya se está trabajando en muestras humanas. «Estamos trabajando en muestras humanas, que son muy diferentes de los tejidos de ratones, y tenemos que investigar para ver cómo puede funcionar». En cualquier caso, Ogawa cree que los resultados son muy «alentadores» para aquellas personas, niños, que están siendo tratados de un cáncer.

Sin embargo los expertos advierten que uno de los retos que habrá que superar es conseguir que el tejido testicular congelado humano sea capaz de producir esperma. Al contrario de los ratones, que comienzan a producir espermatozoides muy temprano, en los humanos se cree que no se generan hasta la primera década.

Fuente: abc.es

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