México acaba con el negocio de los vientres de alquiler

El Senado aprueba una reforma que pone límites la gestación subrogada y prohíbe que se realice con fines de lucro y con extranjeros.

México ha aprobado por primera vez una reforma que regula la práctica de los vientres de alquiler a nivel nacional. La medida inició con una propuesta para prohibirla definitivamente y evitar la explotación de mujeres en condiciones más vulnerables. Hasta este martes no estaba definida dentro de la Ley General de Salud y estas prácticas médicas se hacían dentro de la ilegalidad. Los senadores han decidido reconocerla, pero con límites: sólo con indicación médica, sin fines de lucro y entre mexicanos.

La reforma de la ley de salud contempla penas de seis a 17 años de prisión a aquella persona que realice o participe en un procedimiento de gestación subrogada con algún tipo de contraprestación. La senadora Martha Tagle, del partido Movimiento Ciudadano, apunta: “La idea no es castigar. Hay que reconocer que en México se ha venido dando esta gestación sin un marco regulatorio. No podemos obviar que es una nueva posibilidad para personas que quieran formar una familia y que quieran probar otros métodos”. Y explica que la primera versión de la reforma consistía en prohibir cualquier tipo de gestación por sustitución: “Pero los senadores llegamos a la conclusión de que prohibirlo sólo iba a conducir el tema a un mercado ilegal, que ya existe, poniendo en riesgo la vida de muchas mujeres”.

Uno de los puntos que más irrita a las asociaciones de defensa de los derechos reproductivos es el condicionante médico. Es decir, con esta medida los que quieran pedir una gestación subrogada tendrán que justificar un problema de salud, que las consideraciones de la ley lo relacionan con la infertilidad. “Sabemos que esto es una manera de dejar de lado a las parejas de homosexuales y a los solteros”, señala Regina Tamés, directora del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE).

Tamés, que dirige el organismo más reconocido en la materia, se muestra completamente en contra de la reforma: “Es una medida absurda, porque no acabará con la explotación, ya que sólo la prohíbe y no la saca de la clandestinidad. Con esto parece que las madres que presten su vientre tengan que ser santas y hacerlo de manera altruista. Y eso no tiene por qué ser así”.

La norma obliga a que los que solicitan el vientre se hagan cargo de todos los gastos médicos durante el embarazo, el parto y el post-parto. Además prevé sanciones de prisión para garantizar ese punto y quienes promuevan este tipo de prácticas como un negocio.

Hasta ahora los únicos Estados que habían reconocido la gestación subrogada eran Sinaloa y Tabasco, este último hace poco impidió también que hubiera contraprestación para la madre gestante. Con esta reforma de la ley federal, estará reconocido en todo el país.

Fuente: internacional.elpais.com

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