La paternidad y la fertilidad masculina

Hay solución a muchos de los problemas de infertilidad

¿Cómo debe cuidarse un hombre para ser papá? Entrevista al Dr. Alberto Pacheco

Alrededor del 15 por ciento de las parejas, que buscan un embarazo, presenta problemas de fertilidad tras un año de relaciones sexuales, sin usar ningún método anticonceptivo. Hoy se sabe que la causa es compartida por mujeres y hombres al 50 por ciento y que tienen el mismo protagonismo a la hora de concebir. Aunque durante muchos años la fertilidad se ha considerado un tema de mujeres, el doctor Alberto Pacheco, director del Laboratorio de Andrología IVI, de Madrid, reconoce que, para ser padre, un hombre también debe mirar su reloj biológico y cuidarse porque sus hábitos de vida influyen en la calidad, la movilidad y la morfología de los espermatozoides.

¿Cuántos días de abstinencia sexual son recomendables para que la calidad del semen sea mejor cuando se quiere ser papá?

La calidad y la cantidad de espermatozoides también está en función de los días de abstinencia sexual. La abstinencia sexual recomendable para ser padre está en torno a los 2 a 7 días. Eso es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, (OMS), así como numerosos estudios. Abstinencias superiores pueden aumentar la producción de espermatozoides, que se acumulan en el testículo y aunque hay más cantidad, se reduce la calidad de los mismos. Abstinencias inferiores pueden reducir la cantidad, dando lugar a que no haya en un eyaculado un recuento suficiente. En mi opinión, si queremos acortar un poco ese periodo de entre 2 y 7 días, el periodo ideal sería de entre 2 y 4 días porque una acumulación de espermatozoides en el testículo puede ser perjudicial en cierto modo. Los radicales libres, que son unas sustancias que les afectan sensiblemente y que son responsables del envejecimiento prematuro de las células, actúan a niveles muy próximos cuando se generan entre una acumulación de espermatozoides.

¿El hombre tiene reloj biológico? ¿Hasta qué edad se puede retrasar la paternidad?

El hombre también tiene reloj biológico pero funciona con otro sistema de medida. El reloj biológico de la mujer es más exacto y preciso. A partir de los 37 años, los ovocitos de la mujer empiezan a tener peor calidad y a partir de los 45 años, la calidad de esos óvulos es prácticamente nula. Además, a partir de los 45 o 50 años deja de producir ciclos menstruales, deja de ovular y desaparecen esos óvulos. En el caso del varón, su ciclo de producción de espermatozoides se alarga mucho en el tiempo, de tal manera que puede haber personas con setenta u ochenta años que puedan tener espermatozoides. Sin embargo, es verdad que a medida que avanza la edad del hombre la producción de espermatozoides va disminuyendo de una manera más lenta y más progresiva que en la mujer. El volumen y la calidad de los espermatozoides se va perdiendo con la edad. Los espermatozoides son básicamente vehículos que llevan el material genético y este material se puede ir dañando con la edad de tal forma que el material genético que portan los espermatozoides de un varón de 70 años puede tener más alteraciones que el de un hombre más joven. Se puede ser padre con 50, 60 o 70 años, pero la probabilidad será menor y tendrá más riesgo de llevar alguna anomalía cromosómica en sus espermatozoides.

Qué recuento, movilidad y morfología de espermatozoides es el aconsejable para ser padre?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece unos parámetros para determinar una correcta función testicular. Para llevarlo a cabo, han analizado muestras de miles de individuos fértiles que han tenido descendencia de manera natural. Analizando su semen se ha establecido un rango de normalidad. Este rango ha ido disminuyendo a lo largo de los años porque la calidad espermática ha ido disminuyendo en los varones a lo largo de los años y la última actualización, es decir, el último criterio diagnóstico que ha establecido la OMS el año pasado, en 2010, bajó la producción de espermatozoides considerada normal en un individuo apto para tener un embarazo de 20 millones a 15 millones de espermatozoides por mililitro. En el caso de la movilidad, es decir, que avancen en dirección al óvulo, hasta el año pasado tenían que ser más del 50 por ciento de la muestra de espermatozoides y a partir de este año, tiene que ser al menos el 32 por ciento. Y en cuanto a la morfología, anteriormente se establecía un rango de normalidad en torno a un 14 por ciento, y a partir de este año se encuentra en torno al 4 por ciento. Por tanto, según los nuevos valores diagnósticos, un hombre necesita para lograr un embarazo tener un recuento de más de 15 millones de espermatozoides por ml, de ellos al menos el 32 por ciento deben tener movilidad progresiva para poder avanzar hacia el óvulo y al menos un 4 por ciento de ellos deben tener una forma correcta. Eso no significa que si un hombre no llega a esos parámetros no pueda tener descendencia. Esos son los parámetros de normalidad en base a un estudio con miles de individuos fértiles, pero puede haber un 5 por ciento de la población, que no llegue a esos valores y que sea perfectamente fértil.

¿Qué pruebas se realizan para saber cómo es la calidad del líquido seminal? ¿En qué consisten?

Las pruebas para valorar la fertilidad masculina son tres. La exploración física para descartar problemas anatómicos, un estudio del líquido seminal para ver que no hay ningún problema de producción espermática y, por último, un estudio andrológico donde se analiza, mediante un seminograma o espermiograma, la producción, la calidad y la morfología de los espermatozoides que se producen en el eyaculado. Esta prueba es la que históricamente se ha realizado siempre en primer término, aunque el reconocimiento por parte del urólogo siempre es muy importante.

¿La infertilidad masculina tiene tratamiento?

La infertilidad masculina puede tener tratamiento en determinados casos. Si la infertilidad masculina está basada en un componente genético, es decir, si el varón tiene genéticamente un recuento menor de espermatozoides, es muy difícil o prácticamente imposible tratar esa infertilidad. En cambio, si la infertilidad tiene un componente ambiental o extrínseco, puede tratarse porque esos factores ambientales pueden corregirse. Este es el caso de los factores asociados a una elevada temperatura, a determinadas infecciones a una dieta, a un consumo de sustancias poco saludables o a un contacto con sustancias químicas. Ahora mismo existen fármacos con poder antioxidante, debido a que los espermatozoides son muy sensibles a la oxidación, que ofrecen excelentes resultados.

Cuándo el esperma del varón no tiene calidad, ¿qué soluciones tiene la pareja para concebir?

Cuando la calidad del esperma está disminuida en la movilidad y en la morfología, la probabilidad de que llegue algún espermatozoide llegue al óvulo es menor. Hay que recordar que, de un eyaculado en el que se producen millones de espermatozoides, sólo unos cientos pueden llegar al óvulo porque van pasando por una serie de etapas donde la gran mayoría se queda en el camino. Si calidad del esperma es tan baja que no podemos conseguir un embarazo natural, siempre existen tratamientos de infertilidad para la pareja como la inseminación que necesita un número mínimo de espermatozoides, hasta tratamientos más especializados como la fecundación In vitro o la microinyección que, con tener un solo espermatozoide, teóricamente se podría conseguir un embarazo.

Fuente:Guía Infantil

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