La lucha por ser padre

Los retos que se deben vencer para ser padre

La infertilidad es un padecimiento que cada vez se ha vuelto más común entre la población de todo el mundo y de México, este padecimiento se define como la imposibilidad de concebir durante un periodo aproximado de un año a pesar de que la pareja realice el acto sexual en este tiempo, se debe varios factores y sin duda alguna impacta en la vida emocional y social de quienes la padecen.

Se estima que a nivel mundial entre el 15 y 20 por ciento de las parejas cuentan con algún tipo de infertilidad, la cual puede presentarse tanto en los hombres como en las mujeres, sin embargo exclusivamente el 30 por ciento de las causas de este padecimiento pertenecen al género masculino debido a diversas circunstancias.

Las causas

El Doctor Carlos Lauro Tercero Valdez Zúñiga, especialista en Ginecología, Obstetricia y Biología de la Reproducción Humana, señala que entre las principales causas de infertilidad física masculina, se encuentran el consumo de drogas, mala alimentación, consumo de hormonas, estilo de vida sedentario, calor excesivo, lesiones de la infancia en la zona de genitales, ingesta de arsénico en el agua, contacto con pesticidas, utilización de ropa ajustada de forma frecuente y otras más que deben de ser tomadas en cuenta para un correcto diagnóstico de infertilidad en el caso de los hombres.

Recientemente un estudio francés confirmó que la infertilidad tiene una estrecha relación con los malos hábitos de vida, tales como el tabaco, el alcohol, el estrés y algunos medicamentos.

En el estudio, llevado a cabo por el grupo de expertos en fertilidad Procreanat, se observó que los participantes, todos con problemas de fecundidad, consumían más alcohol que la media de la población y más tabaco.

Asimismo, se observó que eran personas con problemas de estrés ligados al trabajo y al propio acto sexual, ya que ante la dificultad para concebir un hijo concentraban el sexo en los periodos de ovulación y, en el caso de los hombres, sufrían una presión suplementaria a la hora de practicarlo, lo que hacía aún más complicado lograr un embarazo.

Además recurrían a algunos medicamentos como antidepresivos o aquellos para impedir la caída del cabello, que también incrementaban sus problemas de fertilidad.

Diferentes tipos

Una vez que es determinada la infertilidad en un hombre se puede clasificar en tres tipos principalmente:

El primero es el de la alteración en la producción, es decir que no se produzcan los suficientes espermatozoides necesarios para realizar la fecundación o que los generados cuenten con alguna malformación en sus estructuras (bicéfalos, acéfalos o con miembros dañados).

También existen las llamadas alteraciones en la función del espermatozoide, tal vez la producción sea suficiente, cuentan con buena movilidad, pero tienen un impedimento para realizar la fecundación del óvulo y por lo tanto se vuelven inútiles.

Por último se encuentran las alteraciones del conducto de salida del esperma, hay veces que los quistes, lesiones en la próstata, conductos seminales o el mismo aparato de salida se vuelven un impedimento en la posibilidad de entregar correctamente el material genético.

Otro reto

El Doctor Carlos Lauro Tercero Valdez señala que el factor psicológico juega también un papel fundamental dentro de la infertilidad, existen los llamados problemas de erección que usualmente aparecen durante la edad adulta y casi siempre están relacionados con factores emocionales que impiden al hombre motivar una erección correcta para el acto sexual, inclusive la eyaculación precoz representa problemáticas de personalidad más complejas que el sólo hecho de llegar a la excitación en un periodo demasiado corto de tiempo.

En este caso, los problemas de carácter psicológico deben de ser tratados mediante procesos integrales en el consultorio de un especialista que atienda el problema emocional y de ser necesario en el ámbito físico con medicamentos u otros procesos que ayuden a restablecer la vida sexual regular del paciente.

Sobre el aspecto físico es necesario mencionar que es a partir de los 41 años cuando la fertilidad masculina comienza a disminuir de manera natural, sin embargo la vida sexual puede continuar desarrollándose normalmente e inclusive mantener posibilidades de fecundar, caso contrario de las mujeres donde el embarazo después de los 35 años comienza a registrar algunas complicaciones diversas.

Valdez Zúñiga explica que para solucionar la infertilidad en los hombres existen tantas opciones como padecimientos que la causan, desde tratamientos sencillos como el consumo de antioxidantes y vitaminas hasta procedimientos muy complejos que incluyen la cirugía, biopsias testiculares o hasta técnicas de reproducción asistidas, cabe señalar que dentro de las soluciones ofrecidas a las parejas siempre se recomienda no dejar de lado opciones como la adopción.

Los procedimientos quirúrgicos para solucionar este problema se encuentran disponibles desde hace varios años en el país y cuentan con un alto grado de efectividad, sin embargo deben de analizarse detenidamente por el especialista y el paciente debido a la dificultad y el alto costo económico que casi siempre tienen, esto además de los cuidados diversos que se requieren antes y después de las intervenciones.

El especialista señala que lo más importante de considerar cuando se enfrenta a la infertilidad es sin duda el aspecto del prejuicio, esto debido a que se habla de un padecimiento de salud y por lo tanto no es culpa de “alguien”, por el contrario se trata de un reto que la pareja debe tratar de solucionar de la manera más profesional posible y dejando de lado cualquier opinión que afecte la estabilidad de la relación, la asesoría con un especialista en la reproducción humana e inclusive el apoyo psicológico serán siempre las mejores opciones para lograr la concepción y una vida sexual saludable.

BUENA DIETA, BUENOS ESPERMAS

Los malos hábitos como el tabaco y el alcohol son perjudiciales para los espermas, pero además los hombres también deben vigilar su alimentación, ya que una investigación, revela que la ingesta de alimentos ricos en grasas poliinsaturadas omega 3, presentes en el pescado y el aceite, devienen en un esperma de mejor calidad.

Un equipo del Hospital de Massachusetts, referente mundial en el tratamiento de infertilidad, descubrió que la relación entre las grasas y la calidad del semen estaba en gran medida condicionada por el consumo de grasas saturadas. Los hombres que comían más grasas saturadas tenían un 35% menos de esperma que los hombres que consumían menos. Además, los varones que tomaban más grasas omega 3 tenían un 2% más de concentración de espermatozoides.

Aunque el estudio advierte de que se debe continuar con el trabajo para obtener una certeza científica más profunda, pone en aviso sobre la grasa y el tipo que condiciona que una dieta sea más sana, no solo en términos generales, sino también en la producción de espermatozoides, condición directa para ser fértil o no serlo. La comunidad científica ya admitió los efectos beneficiosos de una dieta con cantidades adecuadas de antioxidantes (vitamina E, vitamina C y betacaroteno) en la movilidad de los espermatozoides. Ahora se trata de fortalecer esa calidad y aumentar la cantidad o, al menos, evitar que se reduzca.

RIESGOS PARA LA FERTILIDAD

Varios hábitos y factores ambientales se consideran de riesgo para la fertilidad en los varones:

*Consumir medicamentos que pueden tener un efecto tóxico para la producción de espermatozoides.

*El tabaquismo se relaciona con un descenso en la motilidad y en la densidad del esperma y con la disminución en el volumen de la eyaculación.

*El consumo excesivo de alcohol puede disminuir la libido en el hombre y, en los casos severos, se asocia a la impotencia. Asimismo, el alcoholismo puede hacer descender los niveles de testosterona y afectar así a la producción de espermatozoides.

*La ingesta de esteroides y anabolizantes pueden alterar la producción de testosterona en el hombre y disminuir el número de espermatozoides.

*La exposición continuada a productos tóxicos, como pesticidas y solventes, y otras sustancias, como el cadmio o el plomo, se asocia también a la infertilidad masculina.

Fuente: el Siglo de Torreon

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