La infertilidad masculina y endocrinología

318999_620JUJUY ENTREVISTA A PABLO KNOBLOVITS

Liliana Alfaro

05.10.13 El médico especialista en andrología, endocrinología del Hospital Italiano de Buenos Aires, expuso durante el ateneo organizado por la Federación Argentina de Sociedades de Endocrinología (Fasen), y la Asociación Civil de Endocrinología y Metabolismo de Jujuy.

¿Cuál fue su enfoque en el marco de estas jornadas sobre endocrinología?

-Vine a hablar de cómo interpretar un espermograma en un hombre que tenga problemas de infertilidad, cuáles son los diagnósticos más frecuentes, y los tratamientos de problemas de infertilidad en el varón.
¿Lo plantea en relación con problemas endocrinológicos?
-No necesariamente con los problemas endocrinológicos, porque hay infertilidad de causa endrocrinológica y por otras diferentes. Las causas más frecuentes de infertilidad en el varón, las alteraciones que encontramos más frecuentes, son las infecciones seminales y la presencia de “varicocele”. La infección seminal es la infección del semen por diferentes gérmenes que no necesariamente le da síntomas al varón, tal vez los tiene hace mucho tiempo y simplemente es una infección seminal. Y varicocele es una dilatación de venas, una várice de las venas que llevan sangre del testículo hacia arriba, que determina cambios testiculares que producen también alteraciones de la producción seminal. Después también tenemos causas endocrinológicas que siempre investigamos, como por ejemplo el aumento de prolactina, una hormona que produce disminución de la actividad del testículo cuando se eleva. Hay pacientes que tienen antecedentes de problemas endocrinológicos, como por ejemplo problemas en la hipófisis como tumores, porque operados o no también determinan disminución de la actividad testicular, porque la hipófisis es la que gobierna al testículo.
-¿Este tipo de anomalías se detecta con frecuencia o sólo cuando aparece la infertilidad o algún síntoma?
-No, el varicocele por ejemplo en la población general tiene mucha frecuencia. Un 15 % o 20 % de la población general tiene varicocele si uno lo va a buscar. El paciente ni se entera que tiene  porque en la mayor parte de los casos no produce dolor en los testículos. Pero en la población que tiene infertilidad uno encuentra que el doble, el 40 % tiene varicocele presente. Lo difícil en esos casos es determinar cuándo la varicocele está afectando el testículo y produciendo ese daño seminal. Por eso es importante evaluar bien al varón, hacer por lo menos dos espermogramas, con una diferencia de 15 días, porque uno solo no alcanza para que uno diga que hay alteraciones seminales, y confirmarla. Y si uno encuentra esa alteración piensa que la varicocele es la responsable de esa alteración seminal y por lo tanto de problemas de infertilidad.  La infertilidad en el varón es un diagnóstico de pareja; un mal espermograma y sin embargo embarazar. Muchas veces consultan a los 28 años porque le encontraron un varicocele por dolor testicular, no está buscando embarazo, se le hace un espermograma, y si da alterado el paciente se angustia pensando que no va a poder tener hijos.
Y si está vinculado con problemas endocrinológicos, ¿se trata?
 -Sí, cuando hay problemas endocrinológicos, por ejemplo faltan las hormonas hipofisarias que debe tener el testículo por un problema de hipófisis, nosotros estimulamos al testículo con esas hormonas que faltan, por vía intramuscular o subcutánea, para conseguir cantidad y calidad espermática. Si el problema es la prolactina alta, uno da medicación para bajarla y eso suele mejorar el espermograma. Hoy una causa muy frecuente endocrinológica de trastorno similar es la obesidad, que altera características seminales y hay que trabajar con el paciente para revertir esa obesidad y mejorar el semen.
-¿Entonces es cultural que el hombre no se evalúe?
-En general al hombre le cuesta ir al médico. Tenemos un concepto de la salud por género, la salud masculina. Es que hoy el hombre se controla mucho menos que la mujer, y cuando tiene un diagnóstico y tratamiento, va muchos menos a la consulta de control que ellas, por cuestión de trabajo, cuida mucho menos su salud. Por ejemplo, un problema poco evaluado es la osteoporosis del varón, es poco frecuente que se hagan estudios como se hacen las mujeres luego de la menopausia. En el Hospital Italiano, de cada 4 pacientes que se internan por una fractura de cadera 1 es un varón, sin embargo no se piensa. No tiene que ver con la fertilidad sino de la salud masculina en general, si se cuida la salud, cuida su potencial productivo y previene otras cosas.
Publicado en El Tribuno

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