La infertilidad afecta al 15% de las parejas en edad reproductiva y representa una “enfermedad”

La infertilidad afecta al 15 por ciento de las parejas en edad reproductiva en España, donde existen cerca de un millón de parejas que necesitan asistencia reproductiva para poder concebir un hijo. De hecho, los expertos advierten de que no considerar las alteraciones de la capacidad reproductiva como una enfermedad es “un error”.

 Por ello y con el objetivo de recordar a la sociedad que el tratamiento de la infertilidad “no es un lujo o capricho sino una necesidad para dar respuesta a un trastorno frecuente en España”, se reúnen en Granada cerca de 1.000 especialistas en reproducción humana en el 29º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).

Esta cita bienal congrega a la gran mayoría de los profesionales que trabajan en España en el campo de la fertilidad humana. En ella, explica el presidente de la SEF, el Doctor Federico Pérez Milán, “los asistentes se asoman a las principales novedades científicas en el ámbito del conocimiento sobre patología de la fertilidad y sus tratamientos y estrechan lazos en lo que se refiere a las actividades clínicas e investigadoras de los diferentes centros nacionales de reproducción humana”.

Según explica el doctor Luis Martínez, presidente del comité organizador del congreso, “hay cursos de formación complementaria para consolidar capacidades profesionales, simposios, presentación de comunicaciones y ponencias oficiales. En ellos se abordarán las alternativas que ofrecen en este momento las clínicas de reproducción asistida para la preservación de la fertilidad, el control de calidad de los laboratorios, la emergencia de modelos familiares distintos del convencional y sus repercusiones en el contexto psicosocial y la reproducción asistida al servicio de las enfermedades genéticas”

 Los organizadores del congreso esperan “que los asistentes mejoren su formación y la capacidad de manejo de los distintos pacientes a los que se enfrentan, porque no son pacientes con un único perfil, sino que hay muchos tipos de esterilidades y dentro de un mismo tipo hay muchas parejas que se tienen que tratar de diferente manera”, ha apuntado el doctor Luis Martínez.

Además, en un momento como el actual, en el que “parece que la condición patológica de la infertilidad se cuestiona desde el ámbito del conocimiento científico y clínico, “la Sociedad Española de Fertilidad quiere subrayar algo que, por evidente, quizás no ha sido suficientemente enfatizado hasta el momento actual y es el carácter de enfermedad que tienen los trastornos de la reproducción”.

ÚLTIMOS AVANCES

Además de los contenidos puramente científicos, el congreso será el escaparate para dar a conocer las últimas iniciativas que se han puesto o que se van a poner en marcha en breve desde la Sociedad Española de Fertilidad. Entre ellas, una de las más importantes es la elaboración de un mapa de centros públicos y privados que tienen programas de preservación de la fertilidad tanto masculinos como femeninos, detallando qué tipo de opciones terapéuticas existen en cada centro, accesible para cualquier profesional o paciente desde la página web de la sociedad.

“La inquietud por la preservación de la fertilidad en pacientes, fundamentalmente oncológicos, pero también con otras enfermedades por las que tienen que ser sometidos a tratamientos que pueden tener efectos nocivos sobre su capacidad reproductiva posterior, es creciente tanto en los profesionales de la reproducción como en los médicos responsables de la aplicación de estos tratamientos”, explica el presidente de la SEF.

Pero, además “a esta preocupación se une, positivamente, el hecho de que estos enfermos cada vez mejoran más y la mayor parte de los pacientes que experimentan un proceso tumoral en su edad reproductiva lo supera felizmente y, precisamente después de superarlo, gozan de una calidad y expectativa de vida suficientes como para no querer renunciar a su plan reproductivo”.

Otra de las “primicias” del congreso de Granada va a ser la presentación de la primera edición del Código Ético de la SEF, elaborado por el Grupo de Interés de Ética y Buena Práctica. Este documento quiere servir de orientación a los profesionales para su práctica diaria. “Nace como una propuesta de reflexión para los profesionales y confiamos en que este esfuerzo sirva para apoyar las decisiones que ante determinados conflictos éticos tienen que tomar los profesionales de la reproducción y que encuentren en las recomendaciones del código, sino una solución, sí una guía de consulta”.

AL SERVICIO DE LA GENÉTICA

Una de las cuestiones que tendrán un lugar especial dentro del programa del congreso es la genética clínica. Dentro de ésta, en la primera jornada del congreso, los asistentes podrán acudir a uno de los cursos de formación que, entre otras cuestiones, abordará cómo la reproducción asistida está al servicio de los riesgos y enfermedades genéticas.

Y es que, “las técnicas han avanzado muchísimo. En la actualidad, las posibilidades genéticas en el diagnóstico de embriones son muy amplias y en este momento las opciones que nos da el diagnóstico cromosómico han cambiado por completo gracias, entre otras cosas, al array-CGH, una técnica que permite analizar el genoma completo del embrión en busca de alteraciones en el material genético, algo impensable hace un par de unos años cuando sólo podíamos analizar 9 pares de cromosomas”, explica la doctora Esther Fernández, directora de Geniality.

Así, las técnicas de reproducción asistida son necesarias para poder llevar a cabo el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) que se realiza en muchos casos en los que los pacientes tienen problemas de reproducción, como por ejemplo, cuando la pareja no tiene ninguna alteración genética concreta pero no consigue el embarazo.

“Ahí es donde entra el DGP, mediante el que analizamos directamente el embrión y determinamos si hay alguna alteración que esté impidiendo que se produzca una implantación y evolución normal”, explica la doctora Fernández. Pero también hay otras indicaciones que pueden beneficiarse de este diagnóstico como pueden ser abortos de repetición o factor masculino severo.

Pero, sin lugar a dudas, los casos en los que estas técnicas cobran todo su sentido son aquellos en los que una pareja –sin tener problemas de reproducción– quiere evitar que sus futuros hijos desarrollen una enfermedad genética presente en sus familias. Aunque, tal y como explica la doctora Fernández, “erradicar una patología es muy complicado, porque las mutaciones ocurren, sí podemos en aquellas familias que se sabe que hay una enfermedad concreta, evitar por lo menos la aparición de individuos enfermos nacidos de esas parejas. Por lo que estamos ante una herramienta preventiva muy importante”.

 Hay una gran cantidad de patologías que se pueden beneficiar del diagnóstico genético preimplantacional, como por ejemplo la distrofia miotónica de Steiner, las distrofias musculares de Duchenne y de Becker, la fibrosis quística y la enfermedad de Huntington, entre otras muchas de un listado “casi interminable”, apunta la directora de Geniality. Sin embargo, hay otras que no son fáciles de abordar desde el punto de vista genético: “se trata de enfermedades que tienen su origen en el ADN mitocondrial y que son muy difíciles de diagnosticar. En ellas es donde todavía está el reto y tenemos que mejorar las técnicas para poder abordarlas”, señala la experta.

Fuente: EP

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

13 − siete =