“La ginecología es la especialidad médica con más problemas bioéticos”

«Razones económicas y el temor a una demanda por daño fetal hacen aumentar el número de partos por cesárea»

GUILLERMO LÓPEZ GARCÍA Ginecólogo

Carolina G. MENÉNDEZ

Nació en Vegadeo, pasó la infancia en Oviedo, estudió medicina en cuatro universidades y centró su actividad profesional en Navarra, donde hasta hace dos años fue director del departamento de obstetricia y ginecología de la Clínica Universitaria. Autor de nueve libros y de más de 200 artículos en publicaciones nacionales e internacionales, ofreció una charla coloquio en la asociación Club Torla bajo el título «Ginecología y bioética: casos singulares».

-Asturias tiene uno de los índices de natalidad más bajos de Europa. ¿Por qué?

-No hay un solo factor, pero es cierto que por cuestiones sociales se retrasa la edad de tener hijos; la fertilidad también disminuye y el porcentaje de abortos es más alto en Asturias que en otras regiones.

-Baja el número de nacimientos y, en cambio, aumenta el de los partos gemelares.

-Los embarazos gemelares que se producen como consecuencia de tratamientos de fertilización in vitro son un fracaso de la técnica. Al transferir tres embriones se producen embarazos múltiples, con las complicaciones que ello conlleva, como niños pequeños o prematuros. No obstante, hay centros punteros que transfieren un solo embrión.

-Aumentan notablemente los partos con cesárea. ¿Por qué?

-Hay clínicas donde el 50% de los partos son con cesárea, y eso que la morbimortalidad por cesárea es más alta que en los partos naturales. ¿Por qué se producen? Básicamente, por razones económicas, temor a una demanda ante un daño fetal, para tener menos desgarros y molestias y para aprovechar la intervención y realizar una ligadura de trompas.

-La ginecología ha dado pasos de gigante en el tratamiento de muchas enfermedades y, sobre todo, en la prevención, pero ¿dónde no se ha avanzado tanto?

-La ginecología es pionera en la prevención del cáncer de mama y de cuello del útero, pero no de ovario. Dada la complejidad de este órgano es difícil realizar un diagnóstico precoz del cáncer, por lo que sigue teniendo una mortalidad alta.

-Los jóvenes reciben cada vez más información sexual. ¿Cree que es suficiente?

-Se ha dado mucha información general, pero ésta debe ir acompañada de formación. En España se han llevado a cabo cuatro campañas del «Póntelo, pónselo» que iban a conseguir disminuir los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, pero, con datos oficiales en la mano, éstas aumentan.

-¿Cómo se interpreta esta situación?

-El preservativo protege, sí, pero hace que aumente la promiscuidad y, por tanto, también el número de enfermedades de transmisión sexual. Y a las cifras me remito: en España, en 1997, había 763 casos de sífilis, frente a los 1.734 de 2007. Además, en los últimos diez años han aumentado en un 50% las infecciones por virus del papiloma, e igualmente crecieron las infecciones de gonorrea.

-¿Siguen avanzando las investigaciones sobre las células madre de origen embrionario y la conservación de cordones umbilicales?

-En este momento, el número de cordones umbilicales está en «stand by», ya que la investigación y la moral si van desligadas van mal. El investigador que ignore los principios éticos y la moral está ciego.

-¿Quiere decir que la ginecología genera problemas éticos?

-De hecho, es la especialidad con mayores problemas bioéticos. Y éstos se encuentran en asuntos como la reproducción asistida, los diagnósticos del sexo del bebé y de las anomalías fetales, el aborto provocado o por la estética vaginal y los tratamientos e investigación farmacológica durante el embarazo.

-La menopausia ha pasado de ser tabú a tema de conversación habitual. ¿Cómo encararla?

-La mujer no tiene por qué padecer las consecuencias de las modificaciones hormonales, así que hay que cuidar el peso, la hipertensión, el azúcar y evitar el tabaco.

Publicado en La Nueva España

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