Jean Twenge: “El gran descenso de la fertilidad empieza a los 40 años, no a los 30”

La psicóloga estadounidense recopila en ‘Guía de una mujer impaciente para quedar embarazada’ estudios y consejos para concebir pasados los 30

La-psicologa-Jean-Twenge-es-pr_54389902705_51351706917_600_22626/09/2013 – 00:09h | Última actualización: 26/09/2013 – 10:31h

Lorena Ferro

La irrupción de la mujer en el mundo laboral y los nuevos roles que ésta juega en la sociedad actual son algunos de los factores que parecen estar detrás del progresivo retraso de la maternidad. Pero postergar la concepción es algo que pocos facultativos recomiendan aduciendo que la fertilidad va cayendo en picado cuando se cruza la frontera de los 30. La psicóloga Jean Twenge (Minnesota, 1971) decidió emprender la aventura de la maternidad con 34 y la presión social y médica por hacerlo tan tarde le motivó a documentarse para descubrir, asegura, que la estadística que señala que 1 de cada 3 mujeres de más de 35 años es infértil tiene más de tres siglos. Twenge, profesora de la Universidad de San Diego (EEUU), ha recopilado toda esta información en Guía de una mujer impaciente para quedar embarazada (An Impatient Woman’s Guide to Getting Pregnant), un trabajo que también incluye consejos para enfrentarse a la concepción con las máximas garantías de éxito.

– ¿Es un mito que la fertilidad de la mujer disminuye considerablemente después de los 35 años?
Sí desciende, pero no tan drásticamente. La gran disminución es después de los 40. Pero lo que se preguntan la mayoría de mujeres no es si desciende su fertilidad, sino si pueden tener un bebé. Y para la mayoría de mujeres que está en los treinta y largos la respuesta es sí.

– Muchos estudios dicen que hay una pérdida de calidad y cantidad de óvulos después de los 30…
Sí, esa disminución existe. Pero alrededor del 80 % de mujeres que se encuentra en la treintena avanzada todavía se pueden quedar embarazadas de forma natural. La diferencia es muy poca si se tiene en cuenta que de los 20 a los 30 años lo consiguen el 85%.

– Usted dice que mucha de la información más precisa en relación a la fertilidad no está disponible. ¿Por qué?
Existen muy pocos estudios sobre la concepción natural entre las mujeres modernas. Y la mayoría no se habían divulgado mucho hasta que se publicó mi libro. Una estadística muy citada dice que 1 de cada 3 mujeres de más de 35 es infértil. Esto viene de un estudio de los registros de nacimiento del año 1700 en Francia.

– ¿Qué hay que tener en cuenta si está intentando la concepción?
Programar el mejor momento para mantener relaciones sexuales puede marcar la diferencia. En la Guía de la Mujer Impaciente, describo las mejores formas de predecir la ovulación y quedar embarazada tan rápido como sea posible.

– Intentar quedarse embarazada no es solo un tema médico…
No. Puede ser muy estresante así que también es un tema profundamente psicológico.

– ¿Qué consejos puede dar desde un punto de vista psicológico?
En el libro se describen técnicas de probada eficacia para mantener la calma y no desfallecer. Por ejemplo, los estudios han demostrado que escribir los pensamientos en un diario puede ayudar a llevarlo mejor.

– ¿Cuál ha sido su experiencia como mujer embarazada?
Estaba muy estresada tratando de concebir, a pesar de que tuve la suerte de no necesitar un tratamiento de fertilidad. Es un proceso muy estresante y a las mujeres no se le debería hacer más daño diciéndoles que si se relajan acabará pasando. En realidad este consejo es dañino porque entonces se preocupa porque se está preocupando y eso lo hace aún peor.

– ¿Cómo de importante es la nutrición en todo este proceso?
Existen pocos estudios sobre la dieta y la fertilidad, y sugieren que una dieta saludable hace la diferencia. En el libro se describe la dieta SOS.

– ¿En qué consiste?
Viene de “Spinach, olives and salmon” (espinacas, aceitunas y salmón). No es que haya que comer necesariamente estos alimentos sino que representan distintos elementos en la dieta. Las espinacas representan verduras verdes y con hojas; las aceitunas representan la dieta mediterránea, que un estudio halló que es buena para la fertilidad. Y el salmón representa las proteínas sanas, como el pescado o la carne magra.

– ¿Está bien para planificar el embarazo?
Es más saludable para la madre y para el bebé planearlo. En primer lugar porque la madre debe empezar a tomar vitaminas prenatales al menos dos meses antes de intentar concebir.

– ¿La impaciencia es anticonceptiva?
No. Sorprendentemente, la mayoría de las investigaciones sugieren que el estrés no disminuye la fertilidad a menos que sea grave. Así que preocuparse un poco no va a hacer que una mujer deje de quedarse embarazada.

Publicado en La Vanguardia

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