Especialistas aconsejan hacer “biopsia endometrial” a mujeres con abortos reiterados o muerte fetal

Especialistas aconsejan hacer "biopsia endometrial" a mujeres con abortos reiterados o muerte fetal
Especialistas aconsejan hacer "biopsia endometrial" a mujeres con abortos reiterados o muerte fetal
Especialistas aconsejan hacer "biopsia endometrial" a mujeres con abortos reiterados o muerte fetal
Especialistas aconsejan hacer “biopsia endometrial” a mujeres con abortos reiterados o muerte fetal

Los especialistas en fertilidad que atienden a mujeres con abortos espontáneos reiterados o muerte fetal deberían realizarles la pesquisa de la endometritis crónica e indicarles un tratamiento, según estudios.

“La biopsia endometrial debería ser parte de la evaluación diagnóstica habitual después de abortos reiterados o muerte fetal” en las mujeres con “antecedentes reproductivos devastadores”, dijo la autora principal de un nuevo estudio, doctora Mary D. Stephenson, de la Facultad de Medicina de University of Illinois, Chicago.

Para lo que consideró la primera investigación publicada sobre la prevalencia de la endometritis crónica y la mejoría de las tasas de partos vivos después de un tratamiento con antibióticos en esa población femenina, su equipo reunió información de manera prospectiva y llevó adelante un estudio observacional de una cohorte de 395 mujeres con dos o más abortos espontáneos de embarazos de menos de 10 semanas o la muerte de un feto de más de 10 semanas.

A todas se les realizó una biopsia endometrial. Las que tenían endometritis crónica (existencia de células plasmáticas en la muestra) recibieron antibióticos. Se les realizó una segunda biopsia endometrial como prueba de curación. Aquellas con endometritis crónica persistente recibieron un segundo tratamiento antibiótico.

La prevalencia de la endometritis crónica fue del 9 por ciento, incluido un 7 por ciento con abortos espontáneos tempranos, un 14 por ciento con antecedentes de muerte fetal y un 11 por ciento con ambas complicaciones.

Las participantes con endometritis crónica registraron una mayor cantidad promedio de muertes fetales que las mujeres sin la enfermedad (0,9 versus 0,4).

El número promedio de abortos espontáneos tempranos, dilatación y curetajes previos, y abortos electivos anteriores no mostró una variación estadística entre las mujeres con y sin endometritis crónica.

Además, ambos grupos compartían características como la etnia, el IMC, los antecedentes de infertilidad, la cantidad de partos vivos anteriores y la edad al momento de los abortos espontáneos y nacimientos vivos previos.

Luego del tratamiento con antibióticos, la tasa de curación de la endometritis fue del 100 por ciento, según publica elequipo en Fertility and Sterility.

La tasa acumulativa subsiguiente de partos vivos fue del 88 por ciento en el grupo tratado y del 74 por ciento en el grupo sin endometritis crónica.

La tasa general de parto vivo por embarazo en el grupo tratado fue del 7 por ciento (7/98 gestaciones) antes del tratamiento y del 56 por ciento (28/50) después del tratamiento.

En el grupo sin endometritis crónica también se observó un aumento de la tasa de parto vivo por embarazo del 15 por ciento (150/1020 gestaciones) antes de la evaluación al 59 por ciento(212/362) después del examen.

Mientras que en ambos grupos creció esa tasa de partos vivos, las mujeres tratadas registraron el cambio más significativo.

Los resultados gestacionales inmediatos al tratamiento con antibióticos fueron parecidos entre los grupos, con una tasa de nacimientos vivos del 42 por ciento (10 de 24 gestaciones) en las mujeres tratadas y del 59 por ciento (143/244) en las participantes sin endometritis crónica.

“No me sorprenden estos resultados si se tiene en cuenta la posibilidad de que quede tejido retenido después de la pérdida del embarazo. Con la publicación de este estudio, ahora contamos con evidencia que respalda nuestra hipótesis”, finalizó Stephenson.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

4 + 20 =