Esteroides anabólicos y fertilidad masculina, mala combinación

Esteroides anabólicos y fertilidad masculina, mala combinación
Esteroides anabólicos y fertilidad masculina, mala combinación

La búsqueda de la hipermusculación masculina, puede desembocar en el desarrollo de problemas para concebir, en una esterilidad pasajera.

Los esteroides son un grupo de moléculas lipídicas formadas a partir del colesterol que se encuentran de manera natural en el cuerpo y en ellos se incluye el grupo de las hormonas sexuales femeninas, estrógenos y progesterona y masculinas, testosterona. Los esteroides comprenden también a la vitamina D, y a hormonas relacionadas con el estrés, como los glucocorticoides, el cortisol y la corticosterona. Estas moléculas se interconvierten entre sí según el organismo las requiera, es decir, están relacionadas.

Un efecto de los esteroides, de la testosterona en particular, es aumentar la masa muscular, y es por esto que se han desarrollado anabolizantes artificiales, moléculas análogas a los esteroides, que ingeridas o inyectadas provocan un aumento veloz del músculo, por ello se han hecho tan famosos en esta búsqueda del aumento inmediato del volumen de la musculatura masculina.

Los esteroides tienen efectos secundarios reversibles e irreversibles, y al provenir estrógenos y testosterona de una misma vía metabólica, puede producirse un aumento de los estrógenos en lugar de elevarse la testosterona, que es lo que interesa, lo que se refleja en efectos como el crecimiento de senos en los hombres que lo consumen, ginecomastia, calvicie, agresividad o cambios en la gravedad de la voz en las mujeres.

Cómo afectan los esteroides a la esterilidad masculina

Para la formación del espermatozoide, el hipotálamo (localizado en la corteza cerebral) da la orden a la hipófisis (una glándula con forma de guisante bajo el cerebelo) y ésta segrega las hormonas necesarias para la formación de espermatozoides o espermatogénesis: la hormona LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona folículo estimulante).

La formación de los espermatozoides se acompaña con un aumento de la concentración de la hormona testosterona, que actúa sobre el hipotálamo frenando la secreción de hormonas LH y FSH, controlando la espermatogénesis.

Por tanto, la testosterona en elevada concentración, actúa sobre el eje hipotálamo-hipofisiario-testículo para frenar la producción espermática. Esto ocurre así de manera natural, pero cuando aumentamos la tasa de esteroides, en este caso testosterona, de una forma artificial, el organismo detecta una elevación en la concentración de esta hormona y recibe la orden de frenar la espermatogénesis. De manera que queda paralizada la fabricación de los espermatozoides por parte de los túbulos seminíferos, estructuras que se encuentran en el interior de los testículos. El cuerpo no puede distinguir el origen de la hormona testosterona, así que se interrumpe la formación de espermatozoides, provocando esterilidad.

Los testículos detienen la formación de gametos, y se hacen más pequeños, pues la mayor parte del volumen testicular se corresponde a los túbulos seminíferos por la generación de espermatozoides. Esta alteración hormonal puede revertirse tras eliminar el aporte externo de esteroides, pero se necesitará un mínimo de dos meses para restituir la función testicular.

Fuente: www.reproduccionasistida.org

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