En el Reino Unido, reproducción asistida también para mayores de 40

Punción ovárica | 'Atlas interactivo de reproducción asistida' de Merck

Casi nueve meses después de anunciarlo en su página web, el Instituto Nacional de Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) ha publicado hoy sus nuevas guías clínicas sobre el tratamiento de la infertilidad en la sanidad pública británica, que sustituyen a las de 2004.

La principal novedad, que sin duda hará felices a muchas mujeres y parejas británicas, reside en la ampliación del límite de edad, que pasa de 39 a 42 años. “A las mujeres entre 40 y 42 años que no hayan sido capaces de concebir tras dos años de relaciones sexuales periódicas sin protección o 12 ciclos de inseminación artificial, se les ofrecerá ahora un ciclo completo de fecundación in vitro (FIV), con o sin inyección espermática intracitoplasmática [ICSI, un sistema de mejora de la FIV tradicional para parejas con problemas seminales]”, sostienen las nuevas guías de práctica clínica.

En España, la Comisión Nacional de Reproducción Asistida recomienda no sobrepasar los 40 años aunque, como explicó en una reciente entrevista a ELMUNDO.ES el coordinador de Docencia e Investigación del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Bilbao, Roberto Matorras, no se trata de un límite legal, sino del fruto de un consenso entre científicos y profesionales publicado en 2002 en la ‘Revista Iberoamericana de Fertilidad’.

“En el documento dejamos claro que eran unas recomendaciones basadas en el estado de la cuestión en ese momento, y que se podrían modificar si los avances científicos futuros así lo indicaban”, indicó Matorras, quien considera que hay “otras prioridades” en el SNS con respecto al tratamiento de la infertilidad.

Esta ampliación de la sanidad británica no es para todas las mujeres que superen la barrera de los 40. De hecho, el NICE deja fuera de esta indicación a quienes hayan intentado la FIV previamente y a aquellas mujeres en las que haya evidencia de baja reserva ovárica. Además, el especialista debe hablar con la paciente sobre las “implicaciones adicionales” de la FIV y del embarazo a dicha edad.

“Recomendar la FIV a un grupo muy selecto de mujeres por encima de los 40 años no ha sido una decisión tomada a la ligera. A partir de la mitad de la tercera década de vida, la fertilidad de una mujer empieza a declinar y aún más cuando se acerca a los 40. Aún así, muchas mujeres logran concebir de forma natural entre los 40 y los 42 años pero, para aquellas que no puedan o que hayan sido diagnosticadas de infertilidad, sabemos que ahora hay evidencia de que un solo ciclo de FIV puede ser un tratamiento coste-efectivo”, escribe el ginecólogo Tim Child, director de la Unidad de Fertilidad de Oxford y uno de los autores de las guías.

A pesar de ser la más llamativa de las modificaciones, el NICE establece nuevos cambios que considera aún más importantes. Si antes debían de pasar tres años de relaciones sexuales sin protección para que el Sistema Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido prescribiera un tratamiento de reproducción asistida, ahora solo tendrán que pasar dos años. “La gente que está sufriendo problemas de fertilidad podrá ahora obtener el tratamiento médico más apropiado y efectivo antes”, afirma el documento.

Pero, en la línea de este organismo, el NICE también aboga porque se dejen de utilizar procedimientos no eficientes. Es el caso de la inseminación artificial en pacientes que no hayan estado dos años sin practicar relaciones sexuales sin protección. “Hay nuevas evidencias de que este tratamiento no es más eficaz que el coito vaginal en conseguir nacimientos”, subrayan las guías.

Las guías sostienen, además, que no hay que ofrecer agentes de estimulación ovárica (como citrato de clomifeno, anastrozol o letrozol) a mujeres con infertilidad por causa desconocida.

Sólo un embrión

El NICE también aborda un tema muy polémico en la medicina de la reproducción asistida: el número de embriones que se deben de transferir a una paciente en una FIV. El organismo recomienda que en el primer ciclo de FIV se transfiera solo un embrión; en el segundo, también, siempre que se tenga al menos uno de los de mejor calidad. Sólo se ha de considerar la doble transferencia en el caso de que no se disponga de embriones de calidad máxima. En el tercer ciclo, se pueden transferir más de un embrión, pero nunca más de dos.

Esta recomendación es válida para las pacientes más jóvenes. Para las que se incorporan de nuevas, aquellas de entre 40 y 42 años, sí se deberá optar por la doble transferencia embrionaria.

En este sentido, la legislación española no da indicaciones y sólo establece un límite de transferencia (tres) embrionaria para cada mujer con independencia de la edad.

Ainhoa Iriberri

Fuente: El Mundo

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