El yoga y su relación con la fertilidad

el yoga y la fertilidad

Los testimonios parecen demostrar que el yoga se ha vuelto ‘mágico’, ayudando a mujeres que les costaba concebir a, finalmente, quedar embarazadas.

¿Dónde está el secreto? En la poderosa herramienta anti estrés que tiene esta actividad, el mal moderno que acecha a la sociedad.

 El estrés reduce las posibilidades de concepción alrededor de la ventana fértil (día de ovulación, más/menos tres días). Especialmente del tipo crónico, el estrés puede llegar a desrregular al balance hormonal, ocasionando problemas en la ovulación, la fertilidad de los óvulos y en su implantación una vez fecundado. El cortisol, la hormona que aumenta durante el estrés, actúa como un modulador negativo para el correcto funcionamiento de los órganos sexuales.

¿Qué propone el yoga? Equilibrar, fortalecer, relajar, desestresar. A través de poses específicas, es posible aliviar la tensión múscular y estimular el flujo sanguíneo a la zona pélvica y, en consecuencia, a las glándulas sexuales.

La práctica del yoga no sólo es para el cuerpo, sino también para el alma y la mente. La alineación de estos tres componentes que confomran, a través de la realización de esta práctica una vez por semana, podría llevar al equilibrio necesario para concebir.

Los tratamientos de fertilidad suelen ser costosos y estresantes, creando un círculo vicioso donde la ansiedad es cada vez mayor. El yoga parece ser, así, una herramienta de mucha utilidad, lo cual es confirmado por muchos testimonios y la recomendación de los expertos en concepción. Por la asombrosa cantidad de beneficios y la inexistente lista de riesgos, la pregunta es ¿por qué no?

Los problemas de infertilidad como quistes, trompas bloqueadas o endometriosis no pueden ser tratados con yoga. El estrés, lo que genera esos problemas sí. Los ovarios poliquísticos son una de las causas más frecuentes de infertilidad femenina y los investigadores encontraron una asociación con la resistencia a la insulina (diabetes tipo II). Según un estudio realizado con 100 sujetos, luego de ocho días de yoga, sus niveles de glucosa se normalizaban más rápido.

Si bien cualquier tipo de yoga ayudará a la meta, se recomiendan específicamente el tipo Bikram -también conocido como Hot Yoga-, que se realiza a 42 grados de calor, o el estilo Hatha. Una serie de posturas, que se pueden realizar simplemente desde el hogar, pueden ir preparando la mente y el cuerpo para animarse a entrar a una clase.

Aquí te dejamos tres distintas, especiales para estimular la fertilidad. El yoga, como práctica de vida, se recomienda específicamente para disminuir el estrés, así que estés en busca de un niño o no, atrévete a probarlas.

La cobra

Esta pose le hará bien a tu espalda y a tu pelvis. Es famosa por estimular hormonas y brindar energía al útero y a los ovarios.

Intenta sostenerla por varios segundos y por cada vez más tiempo con más practica. Si es tu primera vez o es más de lo que tu flexibilidad puede tolerar, puedes apoyarte sobre los codos, en vez de sobre las palmas.

Paschimottanasana

Que te no asuste el nombre, es más simple de lo que parece. Inclínate hacia tus pies sin forzarte. Llega hasta donde puedes, incluso pyedes poner las manos en las rodillas. Cada uno debe respetar su flexibilidad.

Esta pose es muy buena para estimular el flujo sanguíneo hacia la región pelvica.

Sirshasana

Esta es la postura madre de todas las poses, pero atención: no se recomienda en embarazadas. Se trata de una inversión sobre la cabeza, es todo un desafío y a la vez, muy beneficiosa.

Con el cuerpo invertido y relajado por sobre la cabeza, se quita presión al corazón y las hormonas se disparan. Requiere un nivel intenso de concentración que hace que la mente se enfoque, aliviando el estrés, -puntos para la fertilidad-.

No es bueno realizar esta pose si estás con tu período. Las primeras veces puedes pedir ayuda y también, puedes hacerla con la ayuda de una pared.

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