El consumo excesivo de lácteos y grasas saturadas afecta la fertilidad masculina

El consumo excesivo de lácteos y grasas saturadas afecta la fertilidad masculina
El consumo excesivo de lácteos y grasas saturadas afecta la fertilidad masculina

La capacidad de procrear en los hombres se ha relacionado con la virilidad, sin embargo, varios estudios recientes sugieren que las dietas ricas en grasas saturadas, presentes en las carnes y productos lácteos, pueden afectar la producción de esperma y por consiguiente la fertilidad masculina.

Varios factores relacionados con el estilo de vida se han asociado a la infertilidad masculina como por ejemplo: el hábito de fumar, el consumo excesivo de marihuana, de cocaína y la exposición de los testículos al calor. Sin embargo, pocos estudios han investigado el impacto de la dieta en el potencial reproductivo de los hombres.

Un estudio pionero en el área de la fertilidad masculina

Un equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, del Hospital General de Massachusetts y del Hospital Brigham de mujeres en Boston, EE.UU., publicaron un estudio en la revista europea Human Reproduction, en su edición en línea del 13 de marzo de 2012, el cual reportó los primeros resultados que asociaron la ingesta de grasas saturadas con la producción de esperma.

Los investigadores reclutaron 99 hombres de 36 años, en promedio. Estos voluntarios eran participantes del estudio de fertilidad y medio ambiente del Hospital General de Massachusetts en Boston, EE.UU.

Todos los participantes respondieron un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos, para evaluar la calidad y cantidad de la ingesta de nutrientes, además, se les practicó un examen físico y un análisis completo de una muestra de semen.

Los autores observaron que los participantes que reportaron la ingesta más elevada de grasas saturadas presentaron una disminución de 43% del conteo espermático y 38% de reducción de la concentración de esperma, en comparación con aquellos participantes que habían ingerido la menor cantidad de grasas saturadas.

El conteo espermático reporta el número total de espermatozoides en el volumen total de semen eyaculado, mientras que la concentración de esperma se refiere al número total de espermatozoides en determinado volumen de semen.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como conteo espermático normal, al menos, 39 millones de espermatozoides en el eyaculado total y la concentración normal de esperma por encima de 15 millones de espermatozoides por mililitro de semen.

Otro aspecto que los especialistas analizan cuando estudian la fertilidad masculina es la morfología de los espermatozoides. Normalmente, tienen una cabeza ovalada y una cola larga. Cuando estos presentan anomalías de su estructura y forma puede afectarse su habilidad para penetrar y fertilizar al óvulo.

En este estudio los investigadores encontraron que aquellos participantes que habían consumido la mayor cantidad de ácidos grasos omega 3, que se encuentran en pescados como el salmón, las sardinas y algunos aceites vegetales, presentaban 2% de sus espermatozoides con una mejor morfología o estructura, en comparación con los hombres que habían ingerido la menor cantidad de omega 3.

El tipo de grasas que se ingieren en la dieta puede influir en la composición de de la membrana celular del espermatozoide, lo cual, puede favorecer o alterar su estructura y función.

Por otra parte, el porcentaje de sobrepeso y obesidad entre los participantes del estudio fue de 71%, cifra que coincide con la incidencia de ese problema de salud pública entre la población masculina general en EE.UU.

En vista de que estudios previos han demostrado que la obesidad se asocia a la producción de esperma de menor calidad, los investigadores, tomaron en cuenta este factor de confusión cuando realizaron los estudios estadísticos, y lograron aislar el impacto de la ingesta de grasas saturadas en la producción de espermatozoides, del efecto causado, específicamente, por la obesidad.

Los autores del estudio concluyeron que las dietas con bajos contenidos de grasas saturadas y ricas en ácidos grasos omega 3 se asocian a una mejor calidad y cantidad de espermatozoides, lo cual favorece la fertilidad masculina, además de beneficiar la salud cardiovascular.

Aun cuando el estudio tiene sus limitaciones debido al reducido número de participantes, ha sido considerado como pionero en el área de la investigación de la fertilidad masculina relacionada con los factores dietéticos.

Nuevas investigaciones confirman los hallazgos previos

Un equipo de investigadores de la Universidad de Rigshospitalet en Copenhagen, Dinamarca, examinó la asociación entre la ingesta de grasas y las características del semen de 701 hombres jóvenes.

El estudio fue publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, en su edición del 26 de diciembre de 2012.

Los jóvenes que consumieron la mayor cantidad de grasas saturadas presentaron 38% de disminución de la concentración del esperma y 41% de reducción del conteo espermático, en comparación con aquellos participantes que consumieron la menor cantidad de ese tipo de grasas.

Los hallazgos de esta investigación resaltan, al igual que el estudio previo, que la fertilidad masculina es un asunto delicado y puede ser afectada por estilos de vida poco saludables como la ingesta excesiva de grasas saturadas.

La leche y los quesos podrían desmejorar la fertilidad masculina

Un estudio reciente presentado en octubre de 2012 en la última reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva en San Diego, California, y cuya publicación está pendiente, reportó que los participantes que ingirieron tres porciones diarias de lácteos presentaron 25% de reducción de la calidad del esperma, en comparación con aquellos que consumieron una menor cantidad de leche y quesos.

Un vaso de leche completa equivale a una porción, al igual que una cucharadita de crema o 28 g de queso.

Los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard estudiaron 189 hombres saludables de 19 a 25 años que no presentaban sobrepeso y realizaban, al menos, 90 minutos de ejercicio semanal.

La Dra. Myriam Afeiche, autora principal del estudio, declaró al periódico británico Daily Mail, que “los estrógenos (hormonas femeninas) que se encuentran de modo natural en la leche de vaca y los productos lácteos comerciales como los quesos podrían ser responsables de la disminución de la fertilidad de los hombres”.

Igualmente, señaló que “los pesticidas, contaminantes clorados y metales pesados que tienen afinidad por la grasa de la leche podrían contribuir con el deterioro de la calidad del esperma”.

La razón por la cual la leche de vaca puede contener estrógenos de modo natural se debe a que, con frecuencia, actualmente, las vacas son ordeñadas durante buena parte del embarazo, para no disminuir la producción.

El Dr. Allan Pacey, director de la Sociedad Británica de Fertilidad, declaró, igualmente, al Daily Mail, que “aun cuando la fertilidad de los hombres disminuyó, ellos no presentaron problemas para concebir”.

Los hallazgos de los tres estudios que nos ocupan son extremadamente importantes, sobre todo, cuando se trata de parejas que tienen dificultad para procrear.

En conclusión, para favorecer la fertilidad masculina es importante mantener un estilo de vida saludable que incluya buenos hábitos como no fumar, una dieta balanceada baja en grasas saturadas y ejercicio aeróbico de moderada intensidad, al menos, 150 minutos semanales.

Publicado en www.dailymail.co.uk

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