Correr por tu esperma; beneficios del ejercicio físico en la calidad seminal

La inactividad física y el aporte calórico excesivo son los determinantes principales de la obesidad, el problema de salud pública más importante en los países desarrollados y en vías de desarrollo, afectando a prácticamente todas las edades y grupos socioeconómicos y acarreando graves consecuencias sanitarias, sociales y económicas 1.

En el varón, una de las comorbilidades más frecuentemente asociadas a la obesidad es el hipogonadismo, síndrome clínico que resulta de la incapacidad para producir concentraciones fisiológicas de testosterona, cantidades normales de esperma, o ambos 2.

Hasta el 50% de los varones obesos presentan niveles reducidos de testosterona sérica, incrementándose dicha prevalencia al 70-80% en la obesidad mórbida. La obesidad, asimismo, ejerce un profundo efecto negativo sobre la fertilidad masculina, asociándose a reducciones en la concentración espermática, en el volumen eyaculado y en la movilidad de los espermatozoides 3.

La pérdida de peso es la piedra angular en el tratamiento del hipogonadismo asociado a obesidad, con resultados francamente positivos en la restauración hormonal (fundamentalmente con cirugía bariátrica), pero los resultados en cuanto a parámetros seminales y fertilidad son contradictorios 4.

Diversos estudios, sin embargo, muestran que el ejercicio físico puede ser una efectiva medida terapéutica para mejorar la calidad seminal en la obesidad 5.

El trabajo de Rosety y cols. 6 en este número de la revista aporta evidencias adicionales al respecto. En este estudio, se aleatorizó a 90 varones obesos sedentarios jóvenes a ejercicio físico aeróbico moderado (correr en un tapiz rodante) o a un grupo control sin ejercicio físico. En el grupo de intervención se produjo un incremento discreto en los niveles de testosterona, pero lo más llamativo fue que mejoró la calidad seminal, con un aumento significativo en la concentración, motilidad y morfología de los espermatozoides.

Estos hallazgos coinciden con los de dos recientes ensayos clínicos aleatorizados. En el primero de ellos, el ejercicio físico (continuo de intensidad moderada, continuo de alta intensidad o interválico de alta intensidad) mejoró parámetros de calidad seminal, estrés oxidativo e inflamación y mejoró la integridad del ADN espermático 7. En el segundo, el ejercicio físico aeróbico moderado atenuó los marcadores seminales de inflamación y estrés oxidativo, y aumentó el sistema de defensa antioxidante. Asimismo, produjo una mejoría significativa en los parámetros seminales, la integridad de ADN seminal y, lo que es más importante, aumentó las tasas de embarazo 8).

Subrayemos, sin embargo, que no todo ejercicio físico parece ser beneficioso para la calidad espermática. Solamente el ejercicio físico de intensidad moderada se ha correlacionado con mejoras en los parámetros seminales, mientras que el ejercicio físico intenso (≈80% del VO2 máximo) ha demostrado tener efectos deletéreos sobre calidad seminal. Una peor calidad seminal se ha encontrado en deportistas de élite sometidos a un programa de actividad física extremo y a elevados niveles de estrés. Asimismo, la realización de ciertas actividades deportivas donde hay un aumento significativo en la temperatura escrotal (ciclismo, equitación, deportes de motor) o donde se utilizan ropas ajustadas a nivel testicular, se ha relacionado con parámetros seminales más deteriorados 9.

Estudios futuros deberán evaluar el tipo y la intensidad del ejercicio físico más adecuado para mejorar la calidad seminal, qué pacientes se benefician en mayor grado y cómo de duradero es el efecto. Igualmente, dichos estudios deberían centrarse en resultados finales robustos, como tasas de embarazo, en sustitución de marcadores subrogados seminales.

Mientras tanto, en consonancia con la mayoría de las guías publicadas, se debería recomendar al paciente obeso la realización de una actividad aeróbica de intensidad moderada de al menos 30 minutos de duración durante al menos 5 días a la semana (un total de 150 minutos semanales), lo cual ha demostrado reducir la incidencia de diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y dislipemia, y además previene la aparición de enfermedad cardiovascular 10.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Once + Doce =