Por Leslie Pepper para ConceiveOnline.com

Intentar concebir un bebé puede aumentar tensiones en la pareja y es posible que la magia de los encuentros amorosos vaya desapareciendo. Sin embargo, ¿sería muy obvio decir que sin un buen encuentro amoroso no es posible engendrar un hijo (al menos de la manera tradicional)? Repasamos algunas de las razones por las que el encanto puede estar desvaneciéndose y te damos ideas para recuperar la pasión.

La monotonía termina con todo

Si sigues un calendario estricto para hacer el amor, es probable que la experiencia termine resultando aburrida. “Se necesita cierta espontaneidad para que una pareja conciba” explica Beverly Whipple, profesora emérita de la Escuela de enfermeras de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey (Estados Unidos). Y las parejas que han estado juntas mucho tiempo sienten a veces que no les queda ya nada por experimentar.

Cómo recuperar la pasión
Intenta añadir algo de variedad a tu vida sexual. El que tengas que hacerlo ciertos días no significa que sólo puedas hacerlo en el mismo sitio. Abandona el dormitorio y experimenta “nuevas superficies” como el sofá o las encimeras de la cocina, e incluso el suelo (si se sienten intrépidos). Intenten posturas diferentes y también un horario diferente. En lugar de hacer el amor por la noche, prueben una sesión matutina. “Cuando te acabas de despertar, el sexo puede ser algo divino” asegura Gina Ogden, terapeuta matrimonial y familiar en Massachusetts (Estados Unidos), y autora de The Heart & Soul of Sex (“El corazón y el alma del sexo”, Trumpeter, 2006).

También pueden echarse un pulso a la hora del almuerzo. “Por la noche, la mayoría de nosotros está agotado y no se encuentra lo suficientemente relajado como para hacer que la experiencia sexual sea placentera” asegura Ogden.

Aprovecha las experiencias sensoriales a través de la vista, el gusto, el oído, el tacto y el olfato para mejorar la experiencia. Pon música sensual como “Por debajo de la mesa” de Luis Miguel o algo más rítmico como “I know you want me”, de Pitbull. Pídele a tu pareja que te dé un masaje corporal con aceites esenciales calientes.

El hecho de cambiar las variables del acto amoroso los obligará a prestar atención a la experiencia en sí, en lugar de hacerlo de forma mecánica para lograr su objetivo de concebir.

Cuando el deseo se desvanece

Un problema que puede ser común en las mujeres es la falta de deseo sexual. Y aquellas que están intentando concebir pueden sentir aún más la escasez de líbido. “El sexo deja de ser un deseo para convertirse en obligación”, explica Whipple. ¿Y quién quiere hacer algo por obligación? Lo que es peor: a los hombres, que tienen la reputación de querer sexo a todas horas y en cualquier lugar, les cuesta tener una erección cuando se trata de hacer el amor para concebir un bebé.

“El pene tiene su propia voluntad”, asegura Whipple, “y no siempre alcanza una erección cuando uno quiere”. Una mala experiencia puede provocar un efecto en cadena y es mejor no crear una situación que pueda llevarnos al fracaso.

Cómo avivar la llama del deseo
Cuando no estés en tus días fértiles, evita la penetración para llegar hambrienta de tu pareja en los días en que tengas más posibilidades de concebir. “Queremos lo que no tenemos” dice Ogden, “esos días que hay entre periodos fértiles puedes hacer juegos sexuales sin llegar a consumar el acto sexual”.

Otra forma de avivar el fuego: intenten la respiración tántrica. Siéntense el uno frente al otro y respiren hondo. Intenta respirar al unísono con tu pareja, al mismo ritmo. En unos minutos estarán deseando abrazarse con pasión.

No alcanzas el orgasmo

Técnicamente, las mujeres no necesitan alcanzar el orgasmo para concebir y se suelen concentrar en esperar que su pareja termine. Pero ¿por qué tiene que quedarse él con toda la diversión? Para empezar, no intentes eludir los juegos preliminares. No todas las mujeres necesitan la misma dosis de juegos sexuales preliminares para alcanzar un orgasmo, pero la clave está en encontrar la forma más eficaz para excitarse.

De igual manera, si dedicas demasiada atención a quedarte embarazada durante el acto sexual, tu cerebro no registrará las sensaciones ni liberará las sustancias químicas que te permiten percibir el placer. Sin embargo, dejar de pensar en concebir puede ser una meta imposible (sólo el hecho de saber que no debes pensar en una cosa te hace pensar en ella constantemente). Lo mejor, según Ogden, es encontrar la manera de que el saber que quieres quedarte embarazada mientras haces el amor fluya por ti sin bloquearte, en lugar de pretender que ese anhelo no existe.

Busca soluciones
“He hablado acerca de esto en 94 países y las mujeres sienten lo mismo en cualquier lugar del planeta” indica Whipple, quien añade: “Nos apena pedir lo que deseamos”. ¿Cómo va a saber tu pareja qué es lo que te hace sentir bien sin que se lo digas? Aprovecha la masturbación para reconocer qué es lo que te hace alcanzar un orgasmo y compártelo con tu pareja. Intenta sacar el tema cuando estéis juntos, solos y relajados… pero no lo saques a relucir cuando están a mitad de los juegos preliminares ni del acto sexual.

Intenta mantener una conversación en tono neutral y sin amenazas implícitas, utilizando afirmaciones en primera persona como “Me gusta cuando haces esto” o “Deja que te muestre cómo me gusta que me toques” en lugar de “No sabes cómo hacerme sentir placer”. Si no te salen las palabras, lleva a casa el libro The Joy of Sex, traducido al español como La alegría del sexo, de Alex Comfort, y léanlo juntos. Puedes mostrar a tu pareja las posiciones o técnicas que te gustaría experimentar.

Te falta lubricación

Si no estás de humor o estás demasiado cansada, tu vagina puede estar seca, lo cual hace incómodo el acto sexual. Las hormonas también pueden influir: Los niveles de estrógeno descienden a finales de los 30 e inicio de los 40, con lo cual la vagina tiende a estar más seca. Otro culpable en potencia: los antihistamínicos, que suprimen la producción de fluidos en la nariz y en la vagina.

Cómo ponerte a punto para el amor
¡Haz más el amor! “Las mujeres de 40 que hacen el amor una o dos veces por semana tienen el doble de oportunidades de activar la circulación de estrógeno que las mujeres que hacen el amor de forma esporádica o no lo hacen”, explica Whipple. Si tomas antihistamínicos, intenta cambiar de principio activo y, si lo consideras necesario, usa algún lubricante artificial sin espermicida.

No te gusta tu cuerpo

¿Existe alguna mujer en este mundo a quien le guste su cuerpo? Seguro que hasta las supermodelos tienen complejos. “Nuestra sociedad nos empuja constantemente a sentirnos mal con nuestro cuerpo”, señala Ogden. “Nos enseña que, seamos como seamos, nunca tenemos suficiente o, por el contrario, siempre nos sobra. O pensamos que somos demasiado peludas o que nos falta pelo”. Esto puede convertirse en algo importante cuando intentas quedarte embarazada porque no puedes evitar pensar: “¿Le gusto lo suficiente o sólo lo hace porque debe hacerlo?”

Cómo recuperar la pasión
Piensa en las mujeres más sexy que conoces. Te darás cuenta que muchas de ellas no tienen quizás el cuerpo perfecto, pero transpiran confianza en sí mismas y seguridad en su apariencia; en otras palabras, son sexy porque se gustan a sí mismas. “Debes encontrar la manera de dejar de pensar en las imágenes que para ti reflejan cómo deberías verte, y sentir en cambio cómo es tu cuerpo real”, afirma Ogden, “permitirte sentir cómo es y cómo se mueve tu cuerpo puede cambiar tu campo de energía”.

Toma unas clases de yoga o de danza del vientre y muy pronto desprenderás una energía que hará que todos los hombres giren la cabeza a tu paso. Y si no lo sientes, fíngelo. Te asombrará darte cuenta cómo el fingir un sentimiento de autocomplacencia con tu cuerpo puede transformarse en un sentimiento de satisfacción real con tu aspecto.

Están demasiado estresados

Se ha dicho una y otra vez, pero vamos a repetirlo: el órgano sexual más importante de tu cuerpo es el cerebro. Si tu mente te dice que debes trabajar o que necesitas reparar una avería en la casa o llevar el perro al veterinario, no vas a sentirte sensual. “El estrés también causa disgusto emocional, depresión y enojo, y a menudo culpamos a nuestra pareja cuando nos sentimos de mal humor o deprimidos, lo cual a su vez crea problemas sexuales”, apunta Peter S. Kanaris, psicólogo de Nueva York certificado como terapeuta sexual.

Cómo relajarse para el amor
Una vez hayan reconocido el problema, pueden encontrar una solución. En lugar de echarse la culpa el uno al otro por el estrés, reconozcan que ambos están en el mismo barco e intenten hallar soluciones como equipo. Utilicen el sexo como parte de la solución, en lugar de convertirlo en otro motivo de estrés en sus vidas. “La intimidad puede ser como un pequeño paraíso en el que ambos pueden encontrar un escape cuando se sientan estresados”, describe Kanaris. Además de los beneficios psicológicos del sexo, el tacto puede ayudar a reducir los niveles de hormonas del estrés.

Asegúrense de que ambos encuentran otras válvulas de escape para el estrés, además del sexo. El yoga, la meditación e incluso largas caminatas pueden ayudarte a aclarar la mente y a combatir el estrés a plazo largo.

Cuando él no logra el orgasmo

Algunos hombres tienen dificultad en eyacular. “Es uno de los problemas sexuales de los que menos informan los pacientes y uno de los menos comprendidos”, expone Kanaris, “pero creo que se produce con más frecuencia de lo que creemos”. A menudo es el resultado de la masturbación — cuando un hombre se acostumbra a llegar al orgasmo de una forma determinada. Esto puede hacer que su pareja piense que no lo excita de forma suficiente como para alcanzar el orgasmo en pareja. El alcohol y algunas drogas (incluyendo antidepresivos) también pueden ser la causa.

Cómo solucionarlo
Deja que te muestre cómo se masturba, así puedes saber qué le gusta. O intenta este método infalible: “Presiona tus dedos contra el área que está justo por detrás de la base del escroto”, explica el profesor de psiquiatría clínica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan Dennis P. Sugrue. “Ahí es donde se ubica la próstata y es un lugar que produce mucha excitación sexual”, asegura. Lo más importante es intentar relajarse (si tu pareja está tomando antidepresivos u otros medicamentos, intenten que le receten otros medicamentos que no tengan este efecto secundario).

Alcanza el orgasmo demasiado rápido

Años de haberse estado masturbando como jovencito que espera terminar antes de que su madre o su tía entren en la habitación pueden provocar orgasmos demasiado rápidos en la edad adulta. Aunque esto no afecte a la concepción, puede que no sea demasiado divertido para ninguno de ustedes.

Cómo retrasar el orgasmo
Muchos expertos recomiendan el método de comenzar y detenerse. Dile a tu pareja que cuando esté a punto de llegar al orgasmo, se detenga y recupere el aliento para relajarse.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición Primavera 2008 de Conceive Magazine.

Fuente: Baby Center